Diez días sin Raúl Moyano en el Ñuñorco Grande: el mensaje de su pareja que moviliza a Bariloche
Su pareja lo espera en Bariloche con un mensaje que conmovió a todos, pero los rescatistas enfrentan un terreno que juega en contra y un clima que empeora. La hipótesis que manejan los investigadores no deja margen para el optimismo.
La búsqueda de Raúl Moyano, el docente rural jubilado de 59 años que desapareció en las cumbres del cerro Ñuñorco Grande, en Tafí del Valle, Tucumán, entró en su décima jornada. Mientras los equipos de rescate despliegan drones, helicópteros y especialistas en descenso con cuerdas, la angustia de los afectos sumó un capítulo este lunes con un mensaje público de su pareja.
«8 años intensos, muchos proyectos, necesito y que sea así que sigamos cumpliendo muchos años más», escribió la mujer en un posteo que conmovió a las comunidades de Bariloche y Tucumán, y que recordó el compañerismo y las llamadas constantes pese a la distancia. «Tu familia que ensamblaste, tus amistades, todos te estamos esperando», cerró.
La hipótesis que guía el operativo
Los investigadores y rescatistas sostienen una teoría excluyente sobre el paradero del docente rural jubilado de 59 años. Hernán Parajón, referente de la Fundación Cumbres Andinas que coordina las tareas en el terreno, advirtió que la línea más firme apunta a un accidente geográfico imprevisto en plena montaña.
Las autoridades sostienen que Moyano resbaló y cayó al fondo de una quebrada de difícil acceso, de la que no pudo reincorporarse por sus propios medios.
El andinista contaba con elementos de supervivencia como linterna, encendedor y cuchillo. Sin embargo, el terreno blando y la densa vegetación alta anulan la efectividad de las cámaras térmicas de los drones.
El despliegue en la montaña
En la zona trabajan 11 efectivos de la policía provincial, tres guías de Gendarmería, un helicóptero que opera en las áreas abiertas y equipos especializados que descienden con cuerdas y arneses en los puntos críticos.
El último rastro y la sombra del tiempo
El último contacto con Raúl Moyano ocurrió el lunes feriado 12 de octubre, cuando alcanzó la cumbre del cerro a 3.300 metros de altura. Envió un video cerca de las 13:40 y una última fotografía a las 17:30.
Su plan original era descender por la zona de El Follar, pero una antena de telefonía celular registró una señal de su dispositivo el miércoles siguiente en el sector sudeste. Eso reorientó los rastrillajes hacia barrancos donde la niebla suele reducir la visibilidad a apenas dos metros.
Con un pronóstico meteorológico que anticipa un nuevo desmejoramiento climático para los próximos días, los brigadistas no bajan los brazos. La esperanza de hallarlo con vida se mantiene firme, sostenida por el clamor familiar y una red de afectos que aguarda su regreso en la Patagonia.