Diez diputados se sentaron y ocho no: el bloque que quedó al filo de partirse
Diez diputados de un mismo bloque se sentaron a derogar el DNU de Milei y ocho no. La cuenta que quedó dando vueltas adentro no es legislativa: es la foto de una presidenta de bancada en un SPA que puede costarle el cargo.
La sesión opositora del jueves no arrancó por falta de quórum y dejó heridas abiertas en varias bancadas. Pero el bloque de Provincias Unidas es el que atraviesa su peor momento, con una posibilidad concreta de ruptura: solo 10 de sus 18 diputados ocuparon su banca para intentar derogar el DNU 70/2023 de Javier Milei. Si los ocho restantes hubieran bajado al recinto, la sesión se iniciaba.
“En PU tenemos un problema grande. Quedó el bloque muy astillado”, confía uno de sus integrantes. Los reclamos y los pedidos de explicaciones no apuntan únicamente a quienes permitieron el triunfo legislativo del oficialismo. También pesan los antecedentes de jornadas anteriores en las que el espacio le dio una mano al Gobierno, en pleno armado opositor por discapacidad, deudores y universidades.
Un bloque con cinco dueños y pocas coincidencias
El espacio nació de la alianza entre los gobernadores de Córdoba (Martín Llaryora), Santa Fe (Maximiliano Pullaro), Chubut (Ignacio Torres), Jujuy (Carlos Sadir) y Santa Cruz (Claudio Vidal). Los intereses de cada uno, sin embargo, chocan con frecuencia.
La gota que rebalsó el vaso fue la imagen que publicó la presidenta de la bancada, la santafesina Gisela Scaglia, desde un SPA mientras la mayoría de sus compañeros estaba en el recinto. La ex compañera de fórmula y vicegobernadora de Pullaro terminó exponiendo la estrategia del Gobernador de la que ahora busca tomar distancia.
El miércoles que encendió la mecha
Dentro del bloque sostienen que la colaboración con el oficialismo viene de lejos. “Nadie se hace cargo de lo que hizo con Núñez el miércoles en la comisión”, reafirman. Esa jornada, La Libertad Avanza estaba apurada: no conseguía los diputados necesarios para el quórum y necesitaba sesionar sí o sí para presentar los cambios a la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, con la restitución de la ley de tierras kirchnerista para salvar el DNU 70.
Scaglia salió al auxilio: reemplazó al santafesino José Núñez por el rionegrino Sergio Capozzi, que estaba ausente, y así facilitó la maniobra de Martín Menem. Al día siguiente tampoco se sentó a dar quórum en la sesión opositora.
“En Santa Fe están pagando un costo político alto, le pegaron mal. Subir la historia en el spa fue muy frívolo en un momento donde la gente está caliente con la política y cayó muy mal”, leen en el espacio. Las esquirlas salpican a Pullaro: “Un sector del progresismo por fuera de la provincia lo veía con una mirada diferente y mostró desencanto”, reconocen.
Córdoba se sentó, Santa Fe no
“Novedades va a haber”, anticipan en el espacio que también reúne a radicales díscolos y a sueltos como Lourdes Arrieta. Aunque suelen votar por separado, la fractura quedó más marcada el jueves: los cordobeses acompañaron y los santafesinos faltaron. “Encima Llaryora estaba en su semana de diferenciación”, agregan. El gobernador de Córdoba hizo una gira mediática nacional de ruptura con Milei, con críticas por la falta de acuerdo local con LLA.
En el entorno del gobernador santafesino sostienen que Pullaro no estuvo detrás de los movimientos de sus legisladores y que actuaron por orden de Scaglia. “Dicen que no tiene nada que ver y que ella se movió así como parte de su amistad con Diego Santilli para que no le intervengan el PRO de Santa Fe que preside”, se comenta en el bloque.
Reunión explosiva y ultimátum
El miércoles habrá una reunión que promete ser caliente. Antes podría haber conversaciones entre los socialistas y los radicales sin gobernador dentro de la bancada.
“Hay mucho malestar y cero confianza. Ella se sumaba en secreto a reuniones con Menem en nombre del bloque sin avisar. Sabíamos porque todo el resto nos contaba que estaba en una mesa con Menem negociando discapacidad en nombre nuestro sin consultarnos. Tiene que haber un cambio profundo: ella deja la presidencia o se parte el espacio”, advierten.
Del otro lado piden paciencia hasta que se resuelvan las alianzas del año próximo y se defina qué configuración local y nacional termina primando. Habrá consecuencias.