Diez escuelas de Palpalá correrán, saltarán y lanzarán juntas en un torneo inclusivo
No hace falta separar a nadie para que todos ganen: en este torneo los equipos se mezclan y la competencia tiene otra lógica. Hay un detalle sobre cómo se forman los grupos que cambia todo.
El próximo miércoles 2 de septiembre, el Club Altos Hornos Zapla será escenario del Segundo Encuentro Inclusivo de Mini Atletismo Escolar, una jornada que reunirá a diez escuelas de Palpalá en una propuesta deportiva adaptada para que chicos con y sin discapacidad compartan la misma actividad.
La cita está prevista de 8.30 a 11.30 y es organizada por la Escuela de Configuración de Apoyo N°11 “Profesor Luis Braille”, con el acompañamiento del Profesorado de Educación Física y la Secretaría de Deportes.
Cómo será la jornada
El formato toma como base un modelo de la Federación Internacional de Atletismo, al que los docentes ajustaron según las características de los participantes. Habrá estaciones de carreras, lanzamientos, saltos y actividades adaptadas a las necesidades de cada estudiante.
Una de las particularidades es que los equipos no representarán a una sola escuela: estarán integrados por alumnos de distintas instituciones. “Cada equipo va a estar conformado por cada una de las instituciones que nos van a estar visitando. De tal manera que, cuando termine esta jornada, todas las instituciones van a ser ganadoras”, explicó el profesor Manuel Alejandro Pérez, integrante de la organización.
Inclusión real, no separada
Pérez remarcó que el objetivo es que la inclusión ocurra dentro de la propia actividad deportiva y no mediante circuitos separados. Para él, estos encuentros refuerzan al deporte como herramienta de integración y acompañamiento social.
El docente también destacó los cambios que observa en los estudiantes que participan regularmente en actividades deportivas: autosuperación, autonomía y la posibilidad de proponerse nuevos objetivos. Recordó el caso de alumnos que participaron en los Juegos Nacionales Evita y luego contagiaron esa experiencia a otros compañeros.
“El desafío de los que ya habían viajado era mantenerse. Hay que hacer marca, hay que ganar. Primero tenemos que ir superando etapas y, si los resultados se dan, vamos a volver a viajar”, contó.
Además, señaló que estas experiencias trascienden la competencia: los viajes y encuentros ayudan a desarrollar actividades cotidianas como mantener el orden, organizar sus pertenencias y desenvolverse con mayor autonomía fuera del hogar.
Antecedentes y desafíos
Pérez resaltó el desempeño histórico de los deportistas jujeños en competencias nacionales. Como ejemplo mencionó a Pablo González, quien en la edición anterior de los Juegos Evita consiguió cinco medallas de oro y continúa desarrollándose deportivamente con posibilidades de competir en instancias de mayor nivel.
Sin embargo, también puso el foco en las dificultades cotidianas para entrenar: la falta de infraestructura adecuada y segura. Muchas veces deben compartir instalaciones con otras actividades y adaptar horarios y espacios. En el caso de atletas ciegos, por ejemplo, es fundamental evitar elementos que puedan generar golpes o interrupciones durante los entrenamientos. También mencionó situaciones en pistas municipales donde ingresan bicicletas o incluso vehículos, algo que representa un riesgo para quienes practican.
Para Pérez, el acompañamiento deportivo y educativo requiere el trabajo conjunto de escuela, familia y docentes. Por eso, además de la actividad del próximo miércoles, destacó la necesidad de seguir fortaleciendo la capacitación docente, la infraestructura y los espacios donde las personas con discapacidad puedan practicar diferentes disciplinas.
El Segundo Encuentro Inclusivo de Mini Atletismo Escolar buscará avanzar en esa dirección: compartir una misma actividad, dentro de un mismo espacio y con las mismas posibilidades de participación.