Diez mujeres con condena firme dejaron la Brigada Femenina: el destino que no se esperaban
Parecía un día de rutina, pero un operativo conjunto terminó con diez internas lejos de sus celdas. Todas tenían condena, ninguna imaginaba el cambio.
Un operativo conjunto entre la Policía de Tucumán y el Servicio Penitenciario provincial concretó este martes el traslado de diez internas desde la Brigada Femenina hacia el Complejo Penitenciario Delfín Gallo, donde continuarán cumpliendo sus condenas.
Motivos del traslado
Todas las mujeres reubicadas tienen condena firme y deberán completar su pena según el protocolo vigente. Las causas que motivaron el movimiento incluyen robos, hurtos, robos agravados e infracciones a la ley de narcomenudeo, entre otras.
Coordinación institucional
La oficial ayudante Elena Rodríguez, del Departamento Judiciales, explicó que la fuerza trabaja en permanente coordinación con el Servicio Penitenciario provincial, lo que permitió ejecutar el procedimiento. "La Policía de Tucumán, por intermedio del Departamento Judiciales, se encuentra en constante coordinación con el Servicio Penitenciario provincial, por lo que en el día de la fecha se procedió al traslado de diez internas afectadas a distintas causas como ser robos, hurtos, robos agravados, infracción a la ley de narcomenudeo, entre otras", precisó. Además, destacó que el operativo se alineó con las políticas del gobierno provincial y del Ministerio de Seguridad.
Recepción en el complejo
La alcaide mayor y directora del establecimiento, Karina Caram, confirmó que la llegada fue planificada con antelación junto al personal policial. "Recepcionamos a estas personas privadas de la libertad que quedaron alojadas en esta institución, conforme a nuestros protocolos y normas vigentes, como así también a la intervención y abordaje de nuestros equipos interdisciplinarios", sostuvo.
Participación operativa
Del traslado participaron efectivos de la Dirección de Operaciones Motorizadas (DOMT), la División Patrulla Motorizada Capital y personal femenino de la Guardia de Infantería, en un operativo conjunto planificado previamente.
El procedimiento se enmarca en las políticas de coordinación entre las fuerzas provinciales y el sistema penitenciario, orientadas a garantizar el cumplimiento de las condenas y el respeto de los protocolos institucionales.