Dijo que lo secuestraron y abusaron en Pocito: lo que hizo en la comisaría dejó todo en suspenso
Un joven de Pocito aseguró que lo secuestraron, lo tuvieron atado y lo abusaron. La denuncia activó a la UFI Delitos Especiales y un operativo, pero lo que pasó después en la comisaría dejó a los investigadores sin el dato que necesitaban para seguir.
Un joven de 20 años aseguró en Pocito que un grupo de personas vinculadas —según su propio relato— a la venta de drogas lo habría privado de su libertad y lo habría abusado sexualmente durante el cautiverio. El caso quedó envuelto en interrogantes cuando el propio muchacho se negó a continuar con la denuncia y protagonizó un episodio de violencia dentro de una dependencia policial.
Todo ocurrió durante la noche del martes, cuando el joven llegó acompañado por un primo a la Subcomisaría del barrio Buenaventura Luna. Según informó Tiempo de San Juan, allí contó a los policías que había sido privado de su libertad horas antes y brindó detalles sobre un supuesto ataque que, por el momento, no fue confirmado por los investigadores.
El relato que activó el operativo
De acuerdo con la versión que habría dado inicialmente, el episodio comenzó alrededor de las 03:00, cuando se encontraba en una esquina del barrio Teresa de Calcuta. Una camioneta blanca habría detenido su marcha y dos hombres habrían descendido para abordarlo. El joven aseguró que lo golpearon, lo encapucharon y lo subieron por la fuerza al vehículo.
Después habría despertado dentro de una vivienda que no reconocía. Allí, los supuestos agresores lo habrían mantenido atado y encapuchado y, según denunció, uno de ellos habría abusado sexualmente de él.
El joven también habría señalado que, tras el ataque, fue trasladado nuevamente en el vehículo y abandonado en un descampado ubicado en las inmediaciones de Agustín Gómez y Frías, en una zona cercana al límite entre Pocito y Rawson. Desde allí, según su relato, regresó por sus propios medios hasta su domicilio y le contó lo ocurrido a un familiar, quien después lo acompañó hasta la dependencia policial.
La UFI Delitos Especiales intervino, pero el joven cambió de actitud
La denuncia activó la intervención de la UFI Delitos Especiales. Un equipo fiscal se trasladó hasta la subcomisaría para entrevistarlo y comenzar a reunir elementos que permitieran determinar si efectivamente había ocurrido el secuestro y el ataque sexual denunciados.
Sin embargo, la situación tomó un giro inesperado cuando el joven habría cambiado de actitud y manifestó que no quería realizar la denuncia. Según fuentes vinculadas al procedimiento, comenzó a mostrarse violento, provocó destrozos dentro de la dependencia y llegó a amenazar con quitarse la vida.
En medio del episodio, el muchacho sufrió una herida cortante provocada con un vidrio, por lo que fue trasladado al Hospital Marcial Quiroga. Allí permaneció durante un período breve, pero posteriormente se retiró del lugar sin autorización.
Más tarde, los investigadores lograron establecer que se encontraba en la vivienda de un familiar. Ante las amenazas de autolesión, se dio intervención a personal de Salud Pública para evaluar medidas de protección.
Qué ocurrió realmente: la incógnita que queda abierta
Ahora, una de las principales incógnitas es qué pasó realmente con el joven durante las horas que describió en su relato inicial. Familiares habrían manifestado a los investigadores que el muchacho atraviesa problemas de consumo de drogas, aunque ese dato, por sí solo, no permite determinar si la historia del supuesto secuestro y abuso fue cierta o si existieron otros factores detrás de su denuncia.
Por el momento, la investigación permanece abierta y los investigadores deberán analizar los elementos disponibles para establecer si hubo efectivamente una privación ilegítima de la libertad y un ataque sexual, o si el episodio denunciado tuvo otra explicación.