Dios se sienta frente a una psicóloga atea en Posadas: la función que termina ayudando a chicos de dos hogares
Claudia Marelli se sube al escenario con Leo Guzmán para una función a beneficio de dos hogares que alojan a chicos separados de sus familias. Hay un detalle que la actriz contó sobre el público que ya fue a verla varias veces.
El Centro Artístico Mandové Pedrozo abre sus puertas este domingo 25 de octubre para una función muy especial de Y Dios fue a Terapia, la obra que protagonizan Claudia Marelli y Leo Guzmán. La cita es a las 20 en la sala de Beethoven 1762, y todo lo que se recaude irá a la Fundación Tupá Rendá, que acompaña a niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
Las entradas cuestan $10.000 y se consiguen por WhatsApp al 3764-635014, ya sea con mensajes escritos o de audio. No hay diferencia de precio entre comprar antes o pagar en la puerta el mismo día de la función.
Una obra que ya lleva dos años y medio en cartel
En diálogo con Primera Edición, Marelli contó que la pieza ya participó de otras iniciativas solidarias y que junto a su compañero de escena decidieron volver a impulsar una función a beneficio. “Es una obra que a nosotros nos gusta mucho con Leo Guzmán, que la hacemos juntos ya hace dos años y medio, y gustó muchísimo. Hay gente que ha ido tres o hasta cuatro veces a verla”, relató la actriz.
En esta ocasión, la propuesta busca colaborar con la Fundación Tupá Rendá, que tiene dos hogares —uno para niñas y otro para niños— donde viven menores de entre 3 y 18 años que fueron separados de sus familias por situaciones de vulneración de derechos, como abuso, abandono, violencia o explotación.
“Con Leo solemos mirar mucho para los costados, por suerte. Y ahora volvimos a mirar, también junto a todo el Centro Artístico Mandové Pedrozo, y decidimos que íbamos a hacer esta función a total beneficio de la Fundación Tupá Rendá”, señaló Marelli.
Un contexto que preocupa
La actriz también se refirió a la falta de empatía y solidaridad en un contexto social complejo, tanto en lo local como en lo global. “Creo que estamos en una época de crisis, no solamente económica, sino también de la humanidad. Cada vez hay más violencia y menos empatía hacia el que más necesita”, expresó.
El debate entre Dios y una psicóloga atea
La obra plantea un encuentro entre Dios y una psicóloga atea, a quien acude después de perder sus fuerzas y sentirse incapaz de comprender qué hicieron los seres humanos con el mundo que creó. A partir de ese cruce se despliega un debate que atraviesa las guerras, el medioambiente, la ausencia de Dios y la responsabilidad humana.
Según Marelli, la terapeuta también interpela a Dios por haberse ausentado durante mucho tiempo y por la falta que hizo en distintos momentos de la historia. Para la actriz, esos planteos mantienen una relación estrecha con la realidad actual. “Creo que es ideal para el momento que estamos viviendo en el mundo”, sostuvo, y remarcó la importancia de recuperar valores como la solidaridad y la empatía hacia quienes más lo necesitan.
Cómo ayudar desde la butaca
Marelli invitó al público posadeño a acompañar la función y a contribuir con las necesidades cotidianas de los hogares de la Tupá Rendá. Entre los elementos que requiere la fundación mencionó productos de limpieza, ropa de cama y otros artículos de uso doméstico.
“Esperemos que sean muy empáticos todos los posadeños y que el domingo se llene la sala Mandové Pedrozo, para que todo lo recaudado se entregue a las personas que dirigen la fundación y sea destinado a lo que estos niños necesitan”, manifestó.
La función arrancará a las 20, un horario elegido para facilitar la asistencia del público antes del inicio de la semana laboral. “De esta manera, podemos hacer que todas las personas vayan, pasen un buen rato, vean buen teatro”, concluyó una de las protagonistas de la obra.