Diputada revela el tenso trasfondo del caso Agostina Páez: “Estaba en pánico y olvidada”
Una diputada cuenta cómo fue la desesperada gestión para traer de vuelta a una joven argentina atrapada en Brasil. ¿Por qué asegura que el Gobierno la había abandonado y qué rol clave jugó un expresidente?
La diputada nacional Marcela Pagano detalló su intervención para lograr el regreso de Agostina Páez a la Argentina, tras una resolución judicial que lo permite. La legisladora lanzó duras críticas contra el Gobierno nacional por la falta de respuesta inicial a la joven.
En una entrevista exclusiva, Pagano describió la situación de la joven argentina en Brasil. “Estamos hablando de una argentina que, según ella misma dice, no tenía respuesta alguna por parte de Cancillería, totalmente olvidada y con una situación prácticamente de pánico”, afirmó la diputada.
¿Cómo comenzó la intervención de Pagano?
La participación de la legisladora se activó cuando Agostina Páez cambió su estrategia legal y designó a la abogada brasileña Carla Alejandra Junqueira. “Nos contactamos, me cuenta la situación y tomo conciencia de su estado emocional. Estaba viviendo sola en Río de Janeiro, con tobillera electrónica y con un destino prácticamente de una condena firme”, detalló Pagano sobre el primer contacto.
Ante este panorama, la diputada decidió intervenir utilizando herramientas de diplomacia parlamentaria. Explicó que se presentó en el expediente judicial brasileño “como garante y fiadora, garantizando que iba a someterse a derecho desde la Argentina y cumplir con lo que disponga la Justicia brasileña”.
Un pedido de ayuda al expresidente
Pagano reveló un dato clave para destrabar la situación: recurrió al expresidente Alberto Fernández. “Le pedí asistencia por sus vínculos con el actual canciller de Brasil, sabiendo que había canales diplomáticos cortados. Él colaboró en la redacción de la presentación”, indicó la diputada nacional.
Según su relato, este cambio de estrategia fue fundamental para modificar el curso del caso. “La decisión de Agostina de pedir disculpas, sumado al trabajo de su abogada y a nuestra intervención, permitió que la Justicia entendiera la situación desde otra perspectiva”, sostuvo Pagano.
Las diferencias culturales que complicaron todo
La legisladora hizo hincapié en una diferencia crucial entre ambos países que agravó la situación. “En Brasil son muy duros con el racismo, con penas muy altas. En Argentina hay una condena ética y moral, pero no hay conciencia sobre esas consecuencias legales”, señaló, explicando parte del contexto legal que enfrentó Páez.
Finalmente, Pagano calificó el desenlace como un logro personal e institucional. “La repatriación de la compatriota es una gestión exitosa. No iba a ser el mismo tratamiento en Brasil que en Argentina, ni desde lo legal ni desde lo personal”, concluyó la diputada, marcando el cierre de una intensa gestión.