Directora amenazada de muerte: “Le voy a quemar la casa” y el paro que paralizó Ituzaingó
Amenazas de quemar la casa, golpes y advertencias de tiroteo: la directora de una escuela de Ituzaingó vive con custodia policial. ¿Qué pasó en la Escuela N°6 que llevó a un paro total?
Docentes de Ituzaingó llevan adelante este lunes 27 de abril un paro distrital en rechazo a los graves hechos de violencia registrados en la Escuela Secundaria N°6, donde la directora Mariana Guil fue víctima de agresiones físicas y amenazas por parte de familiares de alumnos.
Según publicó el medio local Primer Plano Online, la medida de fuerza fue resuelta tras una serie de episodios que generaron alarma en toda la comunidad educativa. Entre ellos, se denunciaron advertencias de tiroteo por parte de estudiantes, así como también golpes, insultos y amenazas contra la directora y una asistente social del establecimiento.

¿Qué desató la violencia extrema?
Uno de los hechos más graves tuvo como protagonista a la madre de un alumno al que le encontraron una manopla dentro de la escuela, situación que derivó en un allanamiento judicial en su vivienda. Tras ese procedimiento, la mujer se presentó en el colegio con una actitud violenta y llegó a amenazar públicamente: “le voy a quemar la casa” a la directora.
La intimidación no solo se dio en persona, sino también a través de medios de comunicación y redes sociales, lo que agravó el escenario. A raíz de esto, Guil realizó la denuncia ante la Justicia, solicitó una restricción perimetral y el cese de hostigamiento. Actualmente, cuenta con custodia policial en la puerta de su domicilio.
La respuesta de los docentes
Desde el sector docente advierten que se trata de una escalada de violencia sin precedentes en el ámbito escolar, que pone en riesgo tanto a trabajadores de la educación como a estudiantes.
Además del paro, para este lunes se convocó a una sentada y un abrazo simbólico a la escuela, con participación de docentes, familias y alumnos, en defensa de la institución y para exigir condiciones de seguridad.
El caso vuelve a poner en discusión el deterioro del clima social dentro de las escuelas y la necesidad de respuestas urgentes por parte de las autoridades.