Dirigió en 9 países, pero Paraná lo marcó: la frase del técnico uruguayo que dejó pensando a todos
Nueve países, miles de kilómetros y una cancha en Paraná que se llenaba con 3.000 personas: el técnico uruguayo que dirigió en medio mundo contó qué aprendió en el camino y qué le enseñó esta ciudad.
Miguel Volcan Sánchez pasó por La Tarde del Once y repasó una carrera que lo llevó por el básquet profesional de ocho o nueve países. El técnico uruguayo habló de sus inicios, de su llegada a Paraná y de las ideas que sostienen su forma de dirigir y de vivir.
Formador y entrenador internacional, Volcan Sánchez desarrolló buena parte de su trayectoria en América y Europa. En la entrevista con Elonce recordó cómo empezó, su paso por equipos entrerrianos y lo que aprendió en décadas de trabajo.
De la vereda en Uruguay a las canchas de Estados Unidos
El vínculo con el básquet nació en la infancia, aunque en su familia no había antecedentes. "En mi familia nadie jugó al básquet. Fue algo que me capturó desde chico. Jugaba en la calle, en la vereda, después empecé a jugar en clubes en Uruguay", contó.
Los entrenadores fueron clave para orientar su rumbo. Recordó a uno que además dirigía la Biblioteca Nacional de Uruguay y que lo empujó a empezar a dirigir. Más tarde, en una capacitación en Montevideo, conoció a un técnico estadounidense con quien armó un buen vínculo.
"Como yo ya hablaba inglés, hice un muy buen vínculo con él y me invitó a viajar a Estados Unidos. Empecé a ir y volver, hasta que finalmente me quedé a trabajar como entrenador", relató.
La conexión con Paraná y el recuerdo de Echagüe
Después de sus experiencias en Estados Unidos y Uruguay, recibió una propuesta para trabajar en Argentina. Pasó por distintos equipos hasta que llegó a la capital entrerriana a través de contactos del ambiente del básquet.
"Aníbal Cantero me hizo la conexión con el Chavo Cantero y ese fue el principio de mi relación con esta ciudad que me encanta", expresó.
Entre los equipos que dirigió, guarda un recuerdo especial de aquel paso por el club entrerriano, por el lazo que se armó con los simpatizantes. "No era un equipo de gran talento, pero logramos que jugara bárbaro. Había una identidad con la gente más allá de los resultados", señaló.
La respuesta del público lo marcó: los partidos convocaban entre 2.000 y 3.000 espectadores. "Era increíble. La cancha siempre tenía 2.000 o 3.000 personas. Era como un espectáculo más de la ciudad", manifestó.
Seleccionados entrerrianos y una carrera por el mundo
Volcan Sánchez también repasó sus experiencias al frente de seleccionados de Entre Ríos en los campeonatos argentinos de básquet. Recordó una participación entre 1989 y 1990 y otra posterior, cuando trabajaba en Italia y aprovechó las vacaciones para volver a la provincia. En ese momento dirigió al seleccionado entrerriano que se quedó con un campeonato disputado en Mendoza, aunque aclaró que no recordaba con precisión el año.
"Son experiencias cortas e intensas, donde se jugaba de otra manera. Siempre está la responsabilidad profesional, pero le sumás el sentimiento. Lo hacés porque realmente querés", explicó.
A lo largo de su carrera trabajó en el básquet profesional de ocho o nueve países. Mencionó Estados Unidos, Italia, Brasil, República Dominicana, Venezuela y Puerto Rico, además de Uruguay y Argentina. También recordó sus pasos por Obras Sanitarias, Pico y Lanús, entre otros.
Talento, hábitos y disciplina: su mirada
Uno de los ejes de la charla fue su idea sobre el talento y la formación de los deportistas. "Hay gente que tiene mucha habilidad, pero no tiene la capacidad del esfuerzo y del trabajo para mejorarla, hacerla crecer o mantenerla en el tiempo", reflexionó.
Para el entrenador, la disciplina y la constancia pueden pesar más que las condiciones iniciales. "Nos construimos a partir de los hábitos, no de lo que decimos, sino de lo que hacemos", afirmó.
Y sumó: "En la profesión de entrenador aprendí que no te juzgan por intenciones, te juzgan por resultados, por lo que hacés. Entonces, a la larga, somos lo que hacemos".
La misma idea se la transmite a sus hijos: "Si querés ser un jugador profesional de básquet y tus hábitos no están alineados con la vida de un profesional, va a ser difícil. Hay algo que no cierra: o cambiás de hábitos o cambiás de sueño".
"Las personas disciplinadas son realmente libres"
Volcan Sánchez plantea que la disciplina no es una limitación, sino una herramienta para decidir por cuenta propia. "Las personas ordenadas y disciplinadas son realmente libres, porque vos elegís lo que hacés, no eligen por vos", expresó.
Para explicarlo, usó una comparación que resume su mirada sobre la autonomía: "Vos elegís si te sentás a la mesa o sos el menú. Si te sentás a la mesa, vos elegís. Si no sabés lo que querés, vas a ser el menú de otros".
El entrenador considera que definir objetivos personales y sostener hábitos coherentes con ellos permite construir un camino propio. "Tu vida es tu vida. Hacé lo que vos quieras, pero tené claro que es tuya. Ahí es donde realmente le vas a encontrar el sentido y vas a poder ser feliz en lo que realmente querés hacer", reflexionó.