Discusión en un predio de residuos terminó con un golpe y una medida judicial inesperada
Un conflicto laboral en un predio de residuos de San Juan terminó con un golpe y una medida judicial que deja al agresor sin juicio oral por ahora. Lo que se sabe del caso y las condiciones que deberá cumplir.
Un trabajador de recolección de residuos de San Juan aceptó cumplir tareas comunitarias y pagar una reparación simbólica después de golpear a un compañero durante una discusión laboral. La Justicia le otorgó la suspensión de juicio a prueba, una figura que deja el proceso penal en pausa mientras el imputado cumple una serie de condiciones.
El episodio ocurrió el 15 de septiembre por la tarde, en calle Estados Unidos, entre 25 de Mayo y Boulogne, en un predio municipal donde se opera con residuos. Según el relato que quedó incorporado al expediente, la víctima llegó alrededor de las 17:05 a bordo de su camión particular, afectado al transporte de residuos. En ese momento, Aballay le reclamó por la hora de arribo y la conversación escaló hasta convertirse en una pelea.
Qué pasó después del golpe
En medio del forcejeo, el acusado le propinó un golpe de puño que impactó en la boca y la nariz del damnificado. El trabajador agredido quedó con lesiones visibles y sangrado en el rostro, por lo que fue necesaria la intervención de personal de emergencias médicas en el lugar.
La policía también actuó en el predio y detuvo a Aballay. El caso recayó en la UFI Flagrancia, el fuero que interviene en hechos con detención inmediata y trámite acelerado.
Qué implica la probation
La resolución judicial estableció que el imputado deberá realizar trabajo gratuito y abonar una reparación simbólica como parte del beneficio procesal. La suspensión de juicio a prueba supone que el expediente queda congelado mientras se cumplen las pautas fijadas por el tribunal. Si el imputado no respeta esas condiciones, el proceso puede reactivarse en la instancia correspondiente.
El trasfondo del caso es un conflicto laboral dentro de un ámbito municipal de recolección de residuos, que derivó en la intervención policial y médica. Ahora queda por ver si Aballay cumple con las tareas comunitarias y el pago acordado, y si la causa vuelve a moverse en los tribunales.