Discutió con su expareja, esperó la madrugada y la casa terminó en llamas: ahora firmó su condena
¿Qué encontraron los investigadores cuando revisaron al sospechoso esa misma madrugada? El detalle que lo dejó sin margen para escapar de la condena.
Un hombre de 42 años se declaró autor penalmente responsable de haber incendiado la casa de su expareja en San Javier y aceptó una pena de 4 años de prisión en un juicio abreviado. El fuego destruyó por completo la vivienda y dejó a la mujer y a sus hijos sin nada.
El Tribunal Penal de Oberá había fijado para el jueves el debate oral por el delito de "incendio en contexto de violencia de género". Sin embargo, a comienzos de esta semana el acusado aceptó el acuerdo propuesto por el fiscal Juan Pablo Fernández Rissi para solicitar a los jueces un juicio abreviado. Las pruebas reunidas en su contra, según el expediente, no dejaban margen para evitar una declaración de culpabilidad.
Oscar Alberto Da Silva firmó la pena de 4 años de prisión y permanece detenido. El acuerdo quedó a consideración de los jueces del Tribunal: de haber conformidad, lo homologarán con una sentencia.
La noche del incendio
El hecho ocurrió en la madrugada del 19 de diciembre de 2025 en el barrio Santa Rita. Vecinos alertaron a la comisaría de que una vivienda sobre calle 2 estaba siendo consumida por el fuego. Las llamas avanzaron rápido sobre la estructura de madera de 6×7 metros con techo de zinc, que ya se había derrumbado al suelo.
En ese momento la mujer de 35 años y sus hijos —entre ellos un bebé de 8 meses, hijo en común con el acusado— no se encontraban en el lugar, por lo que no hubo heridos que lamentar. Una vecina de la casa lindante dormía cuando escuchó explotar los vidrios de la vivienda siniestrada y fue la primera en advertir que algo pasaba.
La propietaria perdió todas sus pertenencias y quedó literalmente en la calle con lo puesto.
La advertencia y la detención
Los policías dialogaron con la víctima, que relató que esa tarde y noche había estado reunida con su expareja. Discutieron y, entre insultos, él le advirtió que le prendería fuego la casa. La pareja se había separado a causa de los malos tratos y del comportamiento violento del hombre, agravado por el consumo de alcohol.
A las 2.30, la policía detuvo al sospechoso en la calle. Presentaba lesiones por quemaduras recientes y llevaba un encendedor encima.