Discutió con un vecino, se fue en moto y volvió: lo que hizo después lo llevó a prisión
Una discusión de vereda en Villa Obrera parecía terminada. Diez minutos después, la moto volvió y se escucharon cuatro disparos. Uno de ellos dio en el rostro de Franco Coronel. La Justicia ya tiene un responsable, pero la pena no fue la que pedía la Fiscalía.
La Justicia de Tucumán condenó a Marcelo Antonio Campos, de 49 años, a siete años y seis meses de prisión efectiva por el ataque a balazos contra un vecino en Villa Obrera, Tafí Viejo. El fallo lo firmó el juez Leandro Abdala, que lo halló autor de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, en concurso real con portación de arma de guerra.
La víctima fue Franco Ezequiel Coronel, quien recibió un disparo en el rostro pero sobrevivió. La Unidad Fiscal Criminal I, a cargo de Mariano Fernández, había pedido 14 años de cárcel; el tribunal terminó aplicando la mitad de esa pena. La sentencia se dictó en la audiencia final del juicio.
Cómo empezó todo
Según la acusación, el episodio ocurrió el 18 de mayo de 2025, alrededor de las 22, en la vereda de la casa de Coronel, en Joaquín del Pino y Rafael Marino. La víctima conversaba con otras personas —entre ellas una niña menor de cinco años— cuando apareció Campos a bordo de una moto Yamaha YBR. Discutió con Coronel y se marchó.
Diez minutos después volvió. Sin bajarse del rodado, sacó una pistola Taurus Millennium PT 140 cargada, para la que no tenía autorización legal, y apuntó a la cabeza de los presentes. Disparó cuatro veces. Para la Fiscalía, lo hizo con conocimiento de que un tiro podía causar la muerte y con la intención de matar a Coronel y a quienes lo acompañaban.
El balazo y la reacción de los vecinos
Coronel corrió hacia el agresor para frenar los disparos y recibió un tiro en el rostro. La bala entró por la mejilla derecha y salió por la región submandibular izquierda, con fractura conminuta de la mandíbula del lado izquierdo.
Con ayuda de los presentes logró que Campos soltara el arma. Los vecinos que escucharon las detonaciones salieron a la calle y lo redujeron hasta que la policía llegó al lugar, lo aprehendió y secuestró la pistola utilizada.