Discutió por teléfono y acordó verse en una casa de Defensa al 600: cómo terminó con un proyectil en la cara
Un llamado que empezó como una discusión y siguió con un encuentro pactado en una casa de Defensa al 600. Lo que la Policía encontró adentro del rostro del joven y la versión que hoy pesa en la causa.
Un joven de 25 años terminó con lesiones graves en el rostro tras recibir un disparo en Río Gallegos, en un episodio que la Justicia intenta reconstruir y que, por ahora, se sostiene sobre el testimonio de quienes lo acompañaban.
El caso quedó registrado en la División Comisaría Sexta alrededor de las 23.05 del viernes 30 de octubre, cuando una familiar de la víctima pidió presencia policial en el centro asistencial Medisur. Allí había llegado el joven para ser atendido.
Según el informe policial, el episodio habría comenzado horas antes, con un altercado verbal por teléfono entre la víctima y una persona a la que conocía. Después de esa discusión, el joven habría coordinado un encuentro en una vivienda de la calle Defensa al 600.
Qué declaró el acompañante del joven
El relato que quedó incorporado al expediente proviene del acompañante de la víctima. Ante la Policía, esa persona sostuvo que al llegar al lugar encontraron al propietario de la casa afuera.
De acuerdo con esa versión, el hombre habría mostrado un arma y disparado, provocando la herida en el rostro del joven. El mismo testimonio mencionó que en el lugar había otros dos hombres: uno con un cuchillo y otro con un machete. Siempre según ese relato, no llegaron a atacarlos.
El proyectil seguía alojado en el rostro
Tras el hecho, los dos hombres pasaron primero por un centro de salud y luego se presentaron en Medisur. Allí el joven recibió curaciones, pero el proyectil permanecía incrustado en su rostro, según consta en el parte policial.
Más tarde lo examinó el médico policial de turno, que certificó lesiones de carácter grave. El informe no indica si el proyectil fue extraído ni aporta datos sobre la evolución posterior de la víctima.
Pericias en la casa y en un auto
La Policía inició actuaciones preventivas de oficio y puso el caso en manos del Juzgado de Instrucción N° 3 de Río Gallegos. Por disposición de la autoridad judicial se fijó una consigna provisoria en el domicilio señalado, a la espera de nuevas directivas.
Personal de la Comisaría Sexta y del Gabinete Criminalístico trabajó sobre un automóvil Volkswagen Voyage y en el exterior de la vivienda. En el procedimiento se secuestró una vaina servida deformada, que quedó bajo resguardo policial.
La causa busca establecer las circunstancias del episodio y determinar responsabilidades. Por el momento, la mecánica del hecho y la participación de las personas mencionadas surgen únicamente del testimonio incorporado al informe policial y deberán ser establecidas en la investigación judicial.