Disfrazados de payasos: la estrategia para atrapar al narco más buscado de San Martín
Policías bonaerenses se disfrazaron de payasos para detener al capo narco Jesús Fabián Bravo, alias el Gordo Pey, en General Rodríguez. El operativo aprovechó la instalación de un circo cercano para acercarse sin levantar sospechas. También fueron arrestados su esposa y su sobrino.
Un grupo de policías bonaerenses montó un operativo digno de una película para capturar a Jesús Fabián Bravo, alias el Gordo Pey, considerado el capo narco más buscado de San Martín. La clave fue un circo instalado en un campo vecino al aguantadero donde se refugiaba.
Hace tres semanas, los investigadores recibieron el dato de que el prófugo estaba en General Rodríguez, no en Corrientes como se creía. Sin embargo, la zona de casaquintas sin calles con nombre complicaba la vigilancia encubierta.
¿Cómo lograron acercarse?
La instalación del Circo Lucas en un campo cercano al aguantadero les dio una idea. Dos oficiales se vistieron como payasos y comenzaron a repartir volantes promocionales por el barrio. A nadie en la casaquinta le llamó la atención, ya que el circo se veía desde el lugar.
Durante dos semanas, los policías identificaron a un familiar de Pey y luego localizaron la vivienda. Ayer a la mañana, los dos payasos volvieron a repartir panfletos, pero esta vez no estaban solos: al menos 20 efectivos bloquearon las rutas de escape y un grupo táctico irrumpió en el aguantadero.
En el operativo detuvieron al Gordo Pey, a su esposa Joana Giménez y a su sobrino. Todos quedaron a disposición de la fiscal Alejandra Maico, de la UFI N°7.
La investigación que llevó a la captura
La causa comenzó el 1 de abril, cuando una brigada interceptó un Chevrolet Cruze en José León Suárez y detuvo al sobrino de Pey y a otro hombre. Les secuestraron una pistola Glock, un celular y drogas. Ante el riesgo de que Pey se alertara, se conformó una comisión especial de la Dirección de Operaciones de Delitos Complejos.
Los pesquisas descubrieron que Pey y su entorno se movían entre Moreno y General Rodríguez, alquilando quintas temporariamente. Finalmente, se asentaron en el barrio Martín Fierro, donde el circo les dio la cobertura perfecta.
El cerco sobre el capo narco
La estructura criminal de Pey era jerarquizada, con roles definidos y uso de plataformas digitales para evitar rastreos. Su captura podría desmantelar los principales búnkeres de La Cárcova, aunque no se descarta que otra banda intente ocupar el territorio.
El Gordo Pey ya había sido detenido en 2016, pero recuperó la libertad cuatro años después. Intentó retomar el control de la zona, pero fue baleado y debió replegarse. Ahora, con su detención, se cierra un capítulo clave en la guerra narco del noroeste del conurbano.