Disolvieron la obra social de las Fuerzas Armadas y en Rosario ya cuentan los 60 puestos que quedan en vilo
Los trabajadores del Iosfa llevan años de servicio y ahora ven cómo la disolución avanza sin respuestas claras. Este jueves se plantan frente al Ministerio de Defensa: "No somos los culpables de esta situación", dicen.
El Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (Iosfa) tiene los días contados: el Gobierno nacional dispuso su disolución y liquidación mediante una publicación en el Boletín Oficial de este miércoles. La medida afecta a un organismo que depende del Ministerio de Defensa y que todavía no tiene definido qué pasará con su personal.
En Rosario, la sede local reúne a 60 trabajadores entre la delegación, el centro de auditoría y el servicio de farmacia. En la ciudad de Santa Fe, el plantel alcanza los 25 empleados. Todos miran con inquietud lo que viene.
Concentración frente al Ministerio de Defensa
Para visibilizar el reclamo, este jueves trabajadores de distintas delegaciones del Iosfa se movilizarán frente a la sede del Ministerio de Defensa en Buenos Aires. "Queremos que el ministro se apiade de los trabajadores y sus familias, porque no somos los culpables de esta situación", sostuvo Alejandro Sortino, delegado de ATE en el organismo.
En diálogo con LT8, el gremialista describió el ánimo de la tropa: "Los trabajadores están muy tristes". Y agregó: "En mi caso llevo 37 años en la obra social y así la mayoría de los compañeros. Ahora van a hacer una sangría con los trabajadores, porque creen que despedir o dar de baja contratos significará un ahorro para sacar adelante a la institución, algo en lo que no creemos".
De 2.500 a 1.000: el recorte que se viene
Según Sortino, la nueva Osfa que proyecta el Gobierno funcionaría con mil trabajadores a nivel nacional. La cifra contrasta con los 2.500 que hoy se desempeñan en todo el país. "Van a quedar menos de la mitad", advirtió.
El delegado también apuntó contra la gestión: "Cuando ingresó en 2023, este gobierno nacional vació al Iosfa y ahora nos hace responsables a los trabajadores". Y calificó el presente como "agónico": "Estamos viendo cómo llegan resoluciones que un día ordenan cerrar farmacias. Otro día ordenan cerrar los centros de auditoría y así sucesivamente. Es todo tan agónico que la gente está muy mal".
Respecto del futuro inmediato del plantel, explicó que la planta permanente será transferida al ámbito del Ministerio de Defensa, donde permanecerá hasta que se defina una reubicación o una baja. Los contratados y el personal de otras áreas de la obra social, en cambio, quedarían alcanzados por los despidos.
La división de las Fuerzas Armadas y el rol de la prepaga
Sortino rechazó que la estructura estuviera sobredimensionada. "Cuando asumió Milei, en el Iosfa estaban las fuerzas de seguridad y las fuerzas armadas", recordó. Y señaló que la deuda que tomó el Gobierno ronda entre 400 mil y 500 mil millones de pesos, lo que vuelve difícil sostener cualquier proyecto.
El gremialista cuestionó además la decisión de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, de otorgarle a Prefectura y Gendarmería la prepaga privada Medicus, lo que —a su entender— creó una estructura paralela y dividió a las fuerzas: "Dejó del otro lado al Ejército, la Armada y Fuerza Aérea".
"Quieren cerrar las delegaciones con atención al público y centralizar todo en Buenos Aires como una prepaga. Las historias de vida que tenemos con los afiliados las quieren sacar de un día para el otro. Lo mismo pasa con las farmacias y centros de auditorías", alertó.
Por último, defendió la labor del organismo: "Hemos ahorrado millones de pesos con los controles. Creemos que la solución no es despedir, sino gestionar mejor. No hay que tratar a la obra social como una prepaga. Cuando el gobierno asumió, el balance del directorio daba superávit. Es mentira que había déficit. Esa lógica no va".