Disparó 11 veces en pleno acto peronista y 20 años después así vive "Madonna" Quiroz
La fiscal sostenía que disparó contra una multitud. Él jura que quiso evitar una masacre. Veinte años después, el hombre que quedó filmado con la pistola en la mano en San Vicente tiene un cargo en el club de los Moyano y las redes lo saludan por su cumpleaños.
El 17 de octubre de 2006 iba a quedar en la historia del peronismo como la jornada en que los restos de Juan Domingo Perón llegaban a su descanso definitivo en la quinta de San Vicente. Terminó siendo recordado por otra cosa: una batalla campal entre sindicalistas y la imagen de un hombre disparando una 9 milímetros ante las cámaras de todo el país.
Ese hombre era Emilio "Madonna" Quiroz, por entonces un delegado gremial de Camioneros de 37 años. Dos décadas después, el episodio sigue generando preguntas: qué pasó con él, qué dice de aquella tarde y cómo terminó su carrera judicial.
Una fiesta que terminó en campo de batalla
El traslado de los restos desde el cementerio de la Chacarita hasta la quinta 17 de Octubre lo habían organizado la CGT y las 62 Organizaciones, con Hugo Moyano y Gerónimo "Momo" Venegas al frente. La movida tenía el respaldo de María Estela Martínez de Perón y el aval de la Justicia. Según sus impulsores, respondía al deseo del propio líder justicialista de descansar en ese predio donde pasaba sus ratos libres.
La jornada arrancó temprano con el traslado a la sede de la CGT, siguió con una ceremonia breve y luego la cureña, escoltada por granaderos a caballo, emprendió el viaje a San Vicente. Fueron unas seis horas de recorrido, acompañadas por miles de personas en la calle.
Todo parecía encaminado. Hasta que cerca de las tres de la tarde, en el portón de la quinta, la tensión estalló. Según las crónicas de la época, la chispa fue la pelea por un lugar privilegiado para ver la ceremonia final. Los protagonistas: facciones de Camioneros, el sindicato de los Moyano, y de la Uocra de La Plata, la delegación que conducía Juan Pablo "Pata" Medina.
Palos, facas, piedras, piñas y patadas. El lugar se volvió un campo de batalla con entre 50 y 60 heridos. La violencia fue tal que el entonces presidente Néstor Kirchner suspendió su participación en el acto.
La Bersa, los 11 tiros y el apodo
En medio del caos, una cámara de televisión captó a un hombre que corría detrás de una valla con una Bersa 9 mm Mini Thunder en la mano y abría fuego hacia el acceso a la quinta. Fueron 11 disparos que, por suerte, no impactaron en ninguna persona.
Cuando la imagen dio la vuelta al país, se conoció su identidad. Muchos medios lo señalaron como chofer de Pablo Moyano, algo que él siempre negó: decía que era simplemente delegado gremial de Camioneros. También trascendió el origen de su apodo: era fanático de Madonna, la cantante estadounidense, y hasta había participado como extra en la película Evita, que se filmó en parte en Argentina en enero de 1996.
"Nunca tiré a matar"
Quiroz quedó detenido preventivamente en la comisaría 1° de La Plata durante unos 80 días, entre octubre de 2006 y enero de 2007. Al recuperar la libertad, le contó su versión a LA NACION: "Yo quise hacer algo bien y acá si vos hacés algo bien te meten en cana. A mí me pusieron tentativa de homicidio por tirarle a una pared. Sin querer lastimar ni matar a nadie. Con un disparo capaz que matás a dos... yo no quise herir a nadie".
El juicio llegó cuatro años más tarde. En noviembre de 2011, el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de La Plata lo condenó a dos años y medio de prisión en suspenso por "abuso de armas". La fiscalía había pedido tentativa de homicidio e intimidación pública, pero esas causas no prosperaron.
Durante el debate, la fiscal Helena de la Cruz rechazó de plano la versión del acusado: "(Quiroz) Disparó a un lugar donde se encontraban gran cantidad de personas, familias, ancianos y discapacitados".
La defensa, encabezada por Daniel Llermanos, sostuvo lo contrario: "Es un muchacho pacífico que actuó desbordado por la situación". Y fue más lejos: "Más de seis personas declararon en la causa que salvaron la vida gracias a Madonna. Va a ser un héroe. Van a tener que reconocer que trató de rescatar a sus compañeros. Eso es un acto de arrojo".
El propio Quiroz insistía: "Nunca tiré a matar. Lo hice para evitar una masacre mayor y salvar la vida de los compañeros".
Del banquillo a la dirección técnica
La condena no lo mandó tras las rejas. En lugar de prisión, se le impusieron 100 horas de servicios sociales en un hospital cercano a su domicilio y la prohibición de asistir a manifestaciones como la de aquel 17 de octubre.
Poco después, Quiroz se sumó a un proyecto que Hugo y Pablo Moyano pusieron en marcha en 2009: el Club Social y Deportivo Camioneros, con su predio polideportivo en Esteban Echeverría. Bajo el lema "Más que un club, una familia", el sindicalista encontró un nuevo rol.
Primero se dedicó a la dirección técnica del fútbol femenino. Después pasó al cuerpo técnico del futsal de mujeres, las "Espartanas". En 2023 viajó con el plantel a un torneo en Bariloche como coordinador del futsal femenino y las chicas se consagraron campeonas.
En las redes del club, una seguidora le agradecía por "ponerse todo al hombro y sin dudarlo allá va con las chicas, apoyándolas como siempre". El 14 de septiembre pasado, la cuenta de X de la entidad presidida por Pablo Moyano lo saludó por su cumpleaños: "Ayer fue el cumpleaños de Emilio Quiroz, otro eslabón importante en el mantenimiento del predio de Camioneros. Esperamos que haya pasado un gran día junto a su familia ¡Muchas felicidades!".
La foto que acompaña el posteo muestra a un hombre sonriente, muy lejos del gesto agresivo que tenía mientras descargaba los tiros de su 9 mm aquel 17 de octubre de hace 20 años.