Disparó tres veces frente a sus hijos y luego intentó quitarse la vida: la escalofriante acusación que ahora lo tiene tras las rejas
Tres disparos frente a testigos menores, un intento desesperado por escapar de la justicia y una compra que habría sido planeada con antelación. Los detalles que llevaron a la prisión preventiva de un hombre acusado de un crimen que conmocionó a un barrio.
Un hombre fue imputado por el femicidio de su pareja, ocurrido en una vivienda de San Miguel de Tucumán, en un caso que involucra violencia de género y dejó a dos menores como testigos. Ángel David Nadal (39) enfrenta cargos por homicidio triplemente agravado tras el asesinato de Karina Lorena González (36), sucedido el pasado 1 de abril en el barrio San Alberto.
La audiencia de imputación se llevó a cabo este domingo, donde el juez interviniente resolvió dictarle prisión preventiva por cuatro meses mientras avanza la investigación. La causa es investigada por la Unidad Especializada de Homicidios I, a cargo del fiscal Pedro Gallo.
¿Qué ocurrió dentro de la vivienda?
De acuerdo con la acusación expuesta por la auxiliar de fiscal Carolina Brito Ledesma, el hecho ocurrió en un domicilio de calle Capitán Melián de Leguizamo al 1100. Allí, la víctima se encontraba junto a sus dos hijos menores y el imputado.
En medio de una discusión, Nadal habría sacado un arma de fuego y efectuado tres disparos contra González. La mujer murió a causa de un traumatismo cerrado de tórax, según los informes.

¿Qué elementos clave secuestró la investigación?
Durante la investigación, el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales secuestró en la vivienda tres vainas servidas, una caja con proyectiles calibre 22 y teléfonos celulares que serán peritados.
Para la fiscalía, existen indicios de planificación previa en el crimen. Según la acusación, el acusado habría comprado semanas antes el arma utilizada para cometer el femicidio.
¿Por qué se postergó la formulación de cargos?
La formulación de cargos debió ser postergada en un primer momento porque Nadal intentó quitarse la vida después del hecho. Permaneció internado en el Hospital Padilla hasta que una evaluación psiquiátrica reciente determinó que estaba en condiciones de comprender la imputación y participar del proceso.
Antes de su traslado al servicio penitenciario, el acusado será derivado al Hospital Obarrio para una evaluación y seguimiento psiquiátrico. Esta medida se toma a raíz de sus antecedentes de consumo problemático de sustancias y del intento autolesivo posterior al crimen.
La causa sigue en etapa investigativa y aún restan medidas por producir, entre ellas nuevas pericias y toma de testimonios. El delito se encuentra agravado por el uso de arma de fuego, por el vínculo entre víctima y victimario, y por mediar violencia de género.