Disparos, un machete y una golpiza en Esquel: el acusado que dejó la comisaría y seguirá preso en su casa
La Fiscalía no se opuso y el juez ordenó el traslado, pero la advertencia fue clara: si sale sin autorización, vuelve a la comisaría. La víctima estuvo presente en la audiencia.
Un episodio de violencia que conmocionó a un barrio de Esquel sumó este viernes un nuevo capítulo judicial: uno de los imputados por la agresión a un joven ocurrida el 19 de agosto dejará la Comisaría Segunda y cumplirá prisión preventiva bajo arresto domiciliario, tras un acuerdo entre la Fiscalía y la Defensa Pública.
La decisión se tomó durante una audiencia en la que se incorporaron informes sobre la situación personal y familiar del imputado, que estaba detenido desde el 28 de agosto. Los demás acusados mantienen las medidas que ya les habían sido impuestas.
El ataque que terminó con un joven apuñalado
Según la acusación, todo comenzó alrededor de las 17:20 cuando la víctima caminaba cerca de la plaza San Martín junto a su pareja y su hijo. Dos jóvenes lo interceptaron y empezaron a amenazarlo e insultarlo.
La situación escaló cuando el joven llegó a su casa: uno de los agresores y su hermano habrían disparado con un arma de fuego contra la vivienda, lo que lo obligó a salir. Para defenderse, tomó un machete y corrió hacia la zona alta del barrio donde estaban los atacantes.
Allí se sumaron otros dos sujetos, uno de ellos menor de edad y otro ya imputado en la misma causa. De acuerdo con la fiscalía, entre todos lo golpearon hasta derribarlo. El menor habría sido quien usó un cuchillo para apuñalarlo. Ya en el piso, le cortaron el cabello y siguieron pateándolo antes de escapar.
Sin nadie que pudiera asistirlo, la víctima logró llegar hasta la intersección de Parito Moreno y Pasaje Santa Cruz, donde quedó tendida hasta que fue encontrada y trasladada de urgencia por personal del hospital.
Qué resolvió la Justicia
En la audiencia de control de detención se había dictado prisión preventiva por seis meses para los tres imputados mayores de edad, mientras que al menor se le había fijado una internación de tres meses en el COSE.
La medida para el acusado revisado este viernes se había fundado en el peligro de fuga —no tenía domicilio fijo— y en el riesgo de entorpecer la investigación. Con el avance del proceso, la defensa presentó un informe socioambiental sobre una vivienda en el barrio Ceferino, una pericia psicológica y un esquema de contención y control familiar.
El procurador de Fiscalía, Carlos Cavallo, confirmó que los informes fueron analizados y que no se oponía a modificar la modalidad. Recordó que se trata de una medida cautelar y no de una pena anticipada, y consideró que la acreditación del domicilio permitía atenuar los riesgos procesales. La víctima estuvo presente en la audiencia.
El juez hizo lugar al cambio previsto en el artículo 227 del Código Procesal y ordenó el traslado inmediato del imputado desde la dependencia policial hasta la vivienda. El plazo original de la prisión preventiva se mantiene hasta febrero.
El magistrado advirtió que cualquier salida no autorizada del domicilio revocará el arresto domiciliario y provocará el regreso inmediato a la comisaría. La restricción alcanza incluso a salidas hacia comercios cercanos.
Con información de una gacetilla de prensa del Ministerio Público Fiscal.