Disputa en Mallín Ahogado: un caballo herido de bala y dos imputados por amenazas
Un vecino de Mallín Ahogado denunció a dos hombres por amenazas y maltrato animal tras una pelea que dejó a su caballo herido de bala. ¿Qué pasó realmente y qué medidas tomó la Justicia?
Una pelea entre vecinos en el paraje Mallín Ahogado, cerca de El Bolsón, terminó con un caballo baleado y dos hombres denunciados por amenazas agravadas. El animal recibió un disparo en la cruz y la bala aún está alojada en su cuerpo.
La fiscal Yamila Vera presentó este miércoles una descripción preliminar de los hechos en una audiencia de formulación de cargos realizada de manera remota. Según la acusación, los incidentes ocurrieron entre el 20 y el 25 de julio. El juez Juan Pablo Laurence validó los cargos y concedió un plazo de investigación de cuatro meses.
¿Qué pasó con el caballo?
El informe veterinario certificó que el proyectil ingresó por la cruz del animal, sin orificio de salida, y le provocó “una herida profunda, dificultad para desplazarse y un padecimiento innecesario”. El caballo está “en proceso de recuperación”, pero los veterinarios no pueden intervenir para extraer la bala porque correría riesgo de vida.
La fiscal detalló que el arma utilizada era de bajo calibre. El disparo fue efectuado por uno de los imputados en el contexto de la pelea, mientras que el otro “colaboró” en la acción amenazante.
¿Quiénes son los acusados y qué pruebas hay?
Ambos sujetos son considerados “coautores” del delito de amenazas agravadas, pero solo uno de ellos enfrenta una imputación accesoria por maltrato animal. La fiscalía cuenta con la denuncia penal original, actas policiales, testimonios, un informe de inspección ocular, el secuestro del arma, registros fotográficos y de video, y el informe veterinario.
La defensa está a cargo del abogado particular Víctor Hugo Massimino, quien no se opuso a la formulación de cargos ni al plazo solicitado. Entre las pruebas futuras se incluyen nuevas entrevistas a vecinos y una pericia sobre el arma.
Medidas cautelares y restricciones
El juez Laurence impuso a los acusados una prohibición de acercamiento y contacto con la víctima, “en forma directa o a través de terceras personas”. También les vedó especialmente cualquier acto violento contra animales. Debido a la cercanía de las viviendas y la existencia de una sola vía de acceso, no se fijó una distancia mínima obligatoria, pero se advirtió que ante un encuentro circunstancial los imputados deberán evitar cualquier interacción con el denunciante, bajo riesgo de una medida más severa que incluya privación de la libertad ambulatoria.