Doble crimen en Cafayate: el acusado suma una imputación aberrante que salió de su celular
El doble femicidio de Cafayate parecía cerrado, pero la pericia informática abrió un expediente paralelo que estremece: lo que la fiscal encontró en el celular del acusado derivó en una imputación que nadie esperaba.
Joaquín Cardozo, de 34 años, ya estaba detenido por el doble femicidio de Verónica Palacio y Bernarda Romero en Cafayate. Ahora la Justicia amplió la imputación por presuntos delitos sexuales contra su propia hija adolescente, a partir de material hallado en su teléfono.
La investigación por el doble crimen que conmocionó a Cafayate en octubre de 2024 sumó en las últimas horas un capítulo todavía más grave. Cardozo, acusado por los asesinatos de Verónica Palacio y Bernarda Romero, enfrenta ahora una ampliación de la imputación por presuntos delitos sexuales cometidos contra su hija adolescente.
La medida fue impulsada por la fiscal penal de la Unidad Fiscal Especializada en Femicidios, María Luján Sodero Calvet, después de que el avance de la investigación y una pericia informática aportaran nuevos elementos.
Cardozo ya estaba acusado por el crimen de quien había sido su pareja y por el asesinato de la madre de la mujer. Ambas fueron ultimadas con un arma de fuego dentro de una vivienda de barrio Prelatura, en Cafayate, durante la noche del 9 de octubre de 2024.
Ahora, el expediente incorporó hechos de otra naturaleza que tienen como víctima a una hija adolescente del acusado. Cardozo permanece detenido.
Qué pasó con Verónica Palacio y Bernarda Romero
El caso comenzó durante la noche del 9 de octubre de 2024. Según la acusación fiscal, Cardozo habría disparado con un arma de fuego contra Verónica Palacio, de 32 años, con quien había mantenido una relación de pareja, y contra Bernarda Romero, de 83 años y madre de la mujer. Las dos murieron.
Hasta el momento, según informó el Ministerio Público Fiscal, no se pudo establecer la secuencia en la que se produjeron ambas muertes.
Por el crimen de Palacio, Cardozo está acusado como presunto autor de homicidio agravado por la relación de pareja previa, por alevosía, por mediar violencia de género -femicidio- y por el uso de arma de fuego. Por la muerte de Romero, enfrenta una imputación por homicidio calificado por alevosía, por mediar violencia de género y por el uso de arma de fuego. Ambos hechos fueron encuadrados en concurso real.
La investigación dio un giro
Mientras avanzaban las diferentes medidas ordenadas dentro de la causa, testimonios incorporados al expediente y una pericia informática hicieron surgir elementos sobre presuntos delitos sexuales. La víctima sería la propia hija adolescente de Cardozo.
Según informó oficialmente el Ministerio Público Fiscal, los hechos habrían comenzado cuando la menor tenía 12 años y se habrían prolongado hasta los 15. La acusación describe un contexto de convivencia, manipulación, intimidación y amenazas.
De acuerdo con el relato de la adolescente incorporado a la investigación, los abusos se habrían producido de manera reiterada y en distintos lugares.
La evidencia encontrada en el celular
Uno de los puntos más sensibles de la nueva acusación surge del análisis de la evidencia digital. La fiscal Sodero Calvet indicó que se encontraron elementos que permitirían atribuir al acusado la realización de registros de los presuntos abusos utilizando su teléfono celular.
A partir de esos elementos, la Fiscalía decidió ampliar y precisar la imputación.
Cardozo quedó acusado por abuso sexual gravemente ultrajante agravado; abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por el vínculo y la convivencia con una menor de 18 años, continuado; en concurso ideal con promoción de la corrupción de menores agravada por el vínculo y la intimidación.
Además, se incorporó una acusación por producción de material de abuso sexual infantil, en concurso real con los anteriores delitos.