Doce años de un apellido en el sillón y una frase que deja todo abierto en Río Piedras
Doce años seguidos en el sillón municipal, una renuncia para saltar a la Legislatura y un traspaso familiar sin elecciones: el apellido que maneja Río Piedras desde hace décadas ahora queda en suspenso tras una frase de la intendenta.
La intendenta de Río Piedras, Moira Dantur, evitó confirmar si volverá a candidatearse y sembró dudas sobre el futuro del proyecto político que su familia sostiene en esa localidad del departamento Metán. “Dios dirá si el pueblo quiere que uno esté o no esté, nos dé o no nos dé el cuero”, dijo la jefa comunal en una entrevista con Expresión del Sur.
La respuesta llegó cuando le preguntaron si buscaría otros cuatro años al frente del municipio. Lejos de ratificar una nueva postulación, la mandataria dejó la puerta abierta y se limitó a pedir soluciones urgentes: “No sé. Yo lo que espero es que estas soluciones sean prontas, la verdad”.
El peso de esas palabras no es menor: Dantur administra una comuna que abarca Río Piedras, Lumbreras y Juramento, y que lleva décadas ligada a su apellido.
Un padre, doce años y una banca que cambió todo
La historia reciente del municipio tiene un nombre propio: Gustavo Dantur. El padre de la actual intendenta llegó al sillón municipal y se mantuvo allí doce años seguidos gracias a sucesivas reelecciones. En 2019 volvió a imponerse en las urnas y estiró su hegemonía hasta los 16 años de mandato.
Sin embargo, en diciembre de 2021 dio un giro inesperado: renunció a la intendencia para asumir como diputado provincial.
El traspaso del mando generó un fuerte cuestionamiento institucional. La Constitución de Salta, en su artículo 182, y el Régimen de Municipalidades, en el artículo 67, establecen la obligación de convocar a elecciones ante la vacancia del intendente. Según el artículo original, ese paso se omitió.
Moira Dantur, que había sido electa concejala por el PJ, asumió la presidencia del Concejo Deliberante y quedó como intendenta interina. Recién en diciembre de 2023 juró formalmente como intendenta electa, cargo que ocupa hasta hoy.
Un debate que excede a una familia
El caso de Río Piedras no es aislado. En buena parte del interior salteño los liderazgos personalistas y los mandatos familiares prolongados se naturalizaron, y la alternancia democrática aparece más como excepción que como regla.
La pregunta sobre si “da el cuero” o no trasciende a un apellido: pone sobre la mesa la necesidad de renovar dirigentes, fortalecer las instituciones locales y garantizar que el desarrollo de cada pueblo no dependa de una sola familia.