Doce años llevando fe a una cárcel bonaerense: el llamado que la llevará ante el Papa
Lleva doce años yendo a la cárcel de Urdampilleta a dar catequesis, casi siempre sola al principio. Una hija suya hizo el contacto que la llevará ante el Papa, pero ella todavía no sabe qué le va a preguntar.
Celia "Tatá" Moncany dedica sus días a la catequesis en la Unidad Penitenciaria N° 17 de Urdampilleta desde hace doce años. En noviembre, esa tarea silenciosa la pondrá frente al papa León XIV durante su visita a la Argentina.
La designación no surgió de una oficina eclesiástica ni de un trámite formal. Llegó por contactos vinculados al Episcopado de Buenos Aires que ya conocían su trabajo con personas privadas de su libertad. El puente lo tendió una de sus hijas, que vive en Tigre y acercó la historia de su madre a quienes organizaron el encuentro.
La noticia todavía la tiene en estado de asombro. "Estoy ansiosa. Todavía no caigo. Dios es muy misericordioso conmigo. Me parece que me da demasiado", le contó a Cadena Nueve.
De un salón de escuela a los pabellones
Cuando Tatá empezó a ir a la unidad, hace doce años, lo hacía prácticamente sola. Así fue durante los dos primeros años. Después se sumó un sacerdote y la actividad empezó a tomar otro volumen.
Al principio, los internos que participaban eran trasladados hasta un salón de la escuela del establecimiento. Fue ella quien planteó la posibilidad de llevar la catequesis directamente a los pabellones. La propuesta fue aceptada y la experiencia cambió por completo: lo que arrancó con grupos reducidos se fue extendiendo hasta abarcar los distintos pabellones.
"Hoy salen todos, no queda nadie en la celda", relató con entusiasmo.
Con los años, el vínculo con los internos se hizo más profundo. Tatá dice que hoy siente a la unidad como "su segunda casa" y subraya las muestras de afecto que recibe de quienes participan de las actividades. Según contó, la participación es activa: algunos rezan los misterios, otros responden y otros cantan.
Sin fecha confirmada y con una pregunta pendiente
Al momento de la entrevista, la catequista no tenía confirmado el día ni el horario exactos de la reunión con el Pontífice. Tampoco sabía con precisión cómo será el encuentro ni qué le va a preguntar.
"Yo qué pregunta le voy a hacer al Papa. El Papa me va a preguntar más a mí que yo a él", respondió.
Oriunda de Bolívar, Tatá espera el viaje con la misma mezcla de nervios y gratitud con la que describe su trabajo de todos los días.