La movilización en Apóstoles no fue solo por el femicidio de Nancy Godoy: puso sobre la mesa la desprotección total que dicen sufrir los maestros rurales. Una docente contó qué les pasa en las escuelas alejadas y apuntó contra la dirigencia gremial.
Un grupo de docentes de Apóstoles se movilizó este jueves en el marco del paro nacional convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) para exigir justicia por el femicidio de Nancy Godoy y para visibilizar la situación de inseguridad que atraviesan las escuelas rurales. La protesta se sumó a las que se replicaron en distintos puntos del país tras la aparición del cuerpo de la maestra de 52 años, que estaba desaparecida desde los primeros días de octubre en Corrientes.
Durante la concentración, una docente habló con PRIMERA EDICIÓN y describió el estado de ánimo que recorre al gremio: “Estamos muy indignados, muy consternados. Realmente no hay palabras para la tristeza, la angustia que sentimos en este momento”.
La educadora subrayó que el caso excede los límites de una provincia y que golpea de cerca a quienes comparten el oficio, sobre todo a los que trabajan lejos de las ciudades. “Creo que los docentes somos profesionales que sentimos en carne propia cualquier situación que pueda ocurrir a un docente en cualquier lugar del país. Sentimos lo mismo, así que por eso hoy estamos acá”, afirmó.
La desprotección de los docentes rurales
Uno de los ejes centrales del reclamo fue la vulnerabilidad que padecen los maestros rurales, obligados a menudo a trabajar en condiciones de aislamiento, con recursos escasos y sin un respaldo institucional sólido. “A medida que nos vamos informando sobre la realidad de esta docente en particular, cada vez nos sentimos más identificados. Sabemos lo que es pasar por situaciones difíciles en el ámbito escolar y, sobre todo, en el ámbito rural”, señaló.
La movilizante lamentó que los trabajadores de la educación deban cumplir sus tareas en contextos de desamparo y sin las garantías mínimas. “Es una pena realmente que los docentes, sobre todo los rurales, estén pasando por estas situaciones de desprotección total”, sostuvo.
El deterioro edilicio y la multiplicación de responsabilidades por fuera de lo pedagógico también aparecieron en su testimonio. “Tenemos que soportar situaciones que todos soportamos en las escuelas públicas, donde se caen a pedazos, donde tenemos que contener a una sociedad que está realmente muy difícil, con una realidad difícil y que prácticamente no contamos con ayuda de nadie”, cuestionó.
Según relató, esa acumulación de tareas obliga a los docentes a cubrir funciones para las que nunca fueron formados. “Tenemos que cada vez trabajar más, volvernos expertos en muchas cosas para las cuales no fuimos formados”, expresó.
Cuestionamientos a la reacción de los gremios
Más allá del pedido de mejores condiciones laborales y de mayor seguridad, la docente de Apóstoles apuntó contra la dirigencia sindical por la demora en reaccionar frente a la desaparición de Godoy. “Cada vez, incluso nuestra representación gremial es tan incoherente, porque desde un principio que esta docente estaba desaparecida tendrían que haber convocado un paro, tendríamos que habernos movilizado”, manifestó.
En esa misma línea, insistió en que la gravedad del hecho exigía una respuesta inmediata de las organizaciones que representan a los trabajadores de la educación. “No puede ser que esto esté sucediendo”, concluyó.
Un reclamo que se extendió a todo el país
La movilización de Apóstoles coincidió con la jornada nacional de protesta impulsada por CTERA, que incluyó una marcha en la ciudad de Buenos Aires y adhesiones en otras provincias. En la Capital Federal, los manifestantes se concentraron entre Plaza de Mayo y el Obelisco, mientras que otro grupo se dirigió hacia la Casa de Corrientes para reclamar el esclarecimiento del crimen.
Desde el sector sindical también se denunciaron la precariedad, el aislamiento y la falta de protección que afectan a los docentes rurales, una problemática que quedó en primer plano tras conocerse las condiciones en las que Godoy desarrollaba su labor.