Docentes de la UNR van al paro: la medida que complica las clases y desafía a Milei
Los docentes de la UNR inician un paro de cinco días que paralizará las facultades. ¿Qué reclaman y cómo afectará a los estudiantes? Los detalles de una medida que desafía al gobierno.
Los docentes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), agrupados en Coad, lanzan desde este martes un paro de cinco días que se extenderá hasta el sábado. La medida responde al incumplimiento del gobierno de Javier Milei de la Ley de Financiamiento Universitario, una deuda que mantiene en vilo a todo el sistema educativo superior del país.
El anuncio oficial sobre giros presupuestarios y partidas específicas para el sector no alcanzó para destrabar el conflicto. Las federaciones sindicales ratificaron la protesta y advirtieron que el calendario de clases se verá seriamente afectado en las universidades nacionales de todo el territorio.
¿Qué se reclama con el paro?
El núcleo del reclamo está en la discusión paritaria y en el sostenimiento presupuestario de las casas de altos estudios. Los gremios denuncian que los aumentos salariales otorgados en los últimos meses quedaron por debajo de la inflación acumulada, lo que generó una pérdida considerable del poder adquisitivo de los docentes.
Además, exigen el cumplimiento integral de los fondos destinados al funcionamiento general, las becas estudiantiles y la asistencia a los hospitales universitarios. Sin esos recursos, advierten, la calidad educativa y la atención sanitaria que dependen de la universidad corren serio riesgo.
¿Cómo afectará a las facultades?
La medida de fuerza principal está encabezada por la Conadu Histórica, gremio que convocó a un cese total de actividades desde el martes hasta el sábado. Durante estas jornadas, la actividad académica en las distintas facultades de la UNR sufrirá interrupciones totales o parciales, según el nivel de adhesión de los cuerpos docentes.
El plan de lucha también contempla clases públicas, cortes informativos y diversas acciones de visibilización para que la sociedad conozca los motivos del conflicto. Con este panorama, el inicio de la segunda mitad de agosto llega con una profundización del enfrentamiento entre el gobierno nacional y el sector educativo.
Mientras tanto, los estudiantes y la comunidad universitaria en general esperan una señal de diálogo que, por ahora, parece lejana. La decisión del gobierno de no cumplir con la ley sancionada por el Congreso es el detonante de una pulseada que promete extenderse.