Docentes entrerrianos apuran la paritaria: la promesa que el Gobierno no puede esquivar
Los gremios docentes formalizaron el pedido para que la paritaria salarial deje de estar en pausa, y el Gobierno tiene una promesa que todavía no cumplió. Qué reclaman y por qué el bolsillo de miles de familias entrerrianas queda atado a esa mesa.
Los gremios docentes de Entre Ríos dejaron formalmente plantada su posición: Agmer, junto a Sadop y Amet, presentó un petitorio en la Secretaría de Trabajo para que el Gobierno provincial abra de una vez la paritaria salarial. El documento no es un gesto simbólico: es una intimación a que la negociación deje de estar en pausa.
La presentación tuvo un respaldo gremial contundente. Las tres entidades que representan a los trabajadores de la educación coincidieron en el reclamo y lo llevaron por escrito a la cartera laboral. El mensaje que dejaron es claro: la mesa de discusión salarial no puede seguir esperando.
La promesa que quedó flotando
El punto más filoso del petitorio lo puso Abel Antivero, quien recordó públicamente que el Ejecutivo se había comprometido a convocar a los gremios durante la última semana de octubre. Ese compromiso, según el dirigente, no puede quedar en la nada.
Para Agmer, la convocatoria no es un gesto de buena voluntad ni un favor personal: es una obligación que el Gobierno asumió y que ahora debe cumplir. La paritaria, insisten, es el ámbito natural donde se discute el salario docente y no un trámite que se pueda postergar sin consecuencias.
Una propuesta que mire el bolsillo
El reclamo central no se limita a la convocatoria. Los gremios exigen además una propuesta salarial acorde a la situación económica que atraviesan los docentes. No se trata de una demanda abstracta: el poder de compra del sueldo se deteriora y la negociación es la herramienta para intentar contenerlo.
Si el Gobierno no pone números sobre la mesa, la discusión no arranca. Y cuando la paritaria se demora, el efecto no aparece en los titulares sino en el salario de cada mes. Ese es el nudo que los gremios intentan desatar con la presentación del documento.
Unidad gremial y presión sobre la Provincia
La presentación conjunta de Agmer, Sadop y Amet tiene una lectura política: los docentes muestran un frente unido en la exigencia. Esa coordinación refuerza el reclamo y deja al Gobierno sin margen para responderle a un gremio por separado.
Con el petitorio ya en manos de la Secretaría de Trabajo, la pelota quedó del lado oficial. Las opciones son convocar, ofrecer una propuesta o explicar por qué no lo hace. El silencio, advierten desde los gremios, también es una respuesta y tiene costo.
Qué se juega en la mesa
La paritaria docente no es un asunto administrativo: define el salario de quienes sostienen el sistema educativo entrerriano. Cuando la negociación se estira, el impacto se siente en la economía cotidiana de miles de familias y en la continuidad del trabajo escolar.
En la provincia, la expectativa está puesta en que el petitorio no termine archivado. El gremio ya cumplió su parte: presentó el documento, recordó el compromiso asumido por el Gobierno y reclamó una propuesta acorde a la realidad económica. Ahora resta ver si la convocatoria prometida se transforma en una mesa real, con fecha, con números y con un acuerdo que saque a los docentes de la incertidumbre.