Docentes mendocinos podrán hacerse estudios oncológicos sin perder el Ítem Aula: desde cuándo rige
Un docente mendocino tenía turno para un control, pero sacarlo del aula le costaba plata. Desde el 1 de noviembre esa cuenta cambia: cómo se pide la licencia y qué estudios entran.
Los docentes de Mendoza tendrán una herramienta nueva para cuidar su salud sin que el bolsillo lo note. Desde el 1 de noviembre podrán pedir una licencia específica para realizarse controles oncológicos y esas ausencias no les descontarán el Ítem Aula, el presentismo ni la dedicación docente.
La medida llegó tras las negociaciones paritarias y responde a un reclamo que el sector educativo venía arrastrando hace tiempo: la detección temprana de enfermedades chocaba contra el temor a perder parte del salario.
Quiénes firmaron el acuerdo
El convenio lleva las rúbricas del ministro de Educación, Tadeo García Zalazar; el ministro de Salud, Rodolfo Montero; y el secretario general del SUTE, Gustavo Correa. Alcanza tanto a los trabajadores titulares como a los suplentes.
Hasta ahora, muchos docentes postergaban los estudios preventivos justamente por el impacto económico que implicaba la ausencia. Con la nueva disposición, esa ecuación cambia.
Qué estudios entran
La licencia cubre los controles vinculados a la detección temprana de enfermedades oncológicas. La lista incluye próstata, mama, cuello uterino y ovario.
Cómo se pide y qué papeles hacen falta
El trámite será completamente digital a través del sistema Gestión Educativa Integral (GEI), con el código 92-1. Para iniciarlo hay que presentar un certificado médico y el comprobante del estudio realizado.
La validación quedará en manos del Servicio de Salud Laboral de la Dirección General de Escuelas (DGE), identificado como SeAM. El procedimiento sumará seguimiento virtual y consultas por videollamada, pensadas para evitar traslados, sobre todo para los docentes que viven en departamentos alejados como San Rafael y Malargüe.
La modalidad apunta a simplificar la gestión administrativa y a que los controles médicos no obliguen a desplazamientos innecesarios para completar el trámite.
Prueba de 90 días y la cuenta que mira el Gobierno
La implementación arrancará con una etapa de prueba de 90 días. En ese lapso las autoridades analizarán cómo funciona el mecanismo y su impacto presupuestario junto con la Contaduría General de la Provincia.
Uno de los puntos que se evaluará es el costo de cubrir las ausencias: durante la licencia, el Estado debe afrontar el salario del docente que se hace los estudios y también el del trabajador que lo reemplaza.
Esa evaluación permitirá definir ajustes a futuro. Mientras tanto, el objetivo central sigue siendo facilitar los controles preventivos y evitar que cuidarse la salud signifique perder ingresos para los trabajadores de la educación.
