Docentes y prevención: cómo será la jornada sobre suicidio que se hará en la UNSE
Este sábado se hará en la UNSE una jornada para hablar de un tema que muchos callan. Docentes y familias pueden ser claves para detectar señales de alerta. Qué herramientas se van a compartir y por qué los especialistas piden prestar atención a los cambios de conducta.
La III Jornada Nacional "Hablemos del Suicidio" se realizará este sábado 12 de septiembre en el Paraninfo de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE). La propuesta, que convoca a docentes, profesionales de la salud y a la comunidad en general, pondrá el foco en la prevención y en el rol clave que cumplen los educadores.
En diálogo con Radio Panorama, el psiquiatra Carlos Coronel adelantó que esta edición tendrá un carácter particular por su énfasis en el ámbito educativo. "Va a tener un tinte característico porque va a estar destinada al personal docente, y esto tiene mucha importancia porque trabajar en la prevención del suicidio implica comenzar en esa población, sobre la que tenemos que tener el mayor cuidado", señaló.
Del encuentro participarán profesionales de distintas disciplinas, con el objetivo de brindar herramientas concretas para que los docentes puedan generar estrategias de promoción y prevención.
Violencia, entornos digitales y señales de alerta
Coronel también se refirió a las situaciones de violencia y vulnerabilidad que pueden funcionar como factores de riesgo. "Una violencia sistemática con ejercicio de poder es un factor de riesgo, que puede culminar en algún comportamiento destructivo", advirtió.
Otro de los ejes estuvo vinculado con el impacto de los entornos digitales en niños, adolescentes y jóvenes. "Las comunidades digitales, con sus normas e identidades, los dispositivos digitales son dispositivos de identidad, y esas ciudadanías digitales son caldo de cultivo para nuevas modalidades delictivas", sostuvo. Y remarcó el efecto de las agresiones virtuales: "El 'hate' cala en la autoestima y la identidad", afirmó.
El especialista destacó la importancia de que el entorno familiar pueda advertir modificaciones en el comportamiento de una persona. "Cuando estoy en vinculación íntima con mi familia, puedo inferir cuando algo no está yendo bien, porque los conozco en detalle", explicó. Y recomendó prestar atención cuando aparecen cambios que no se corresponden con las características habituales de esa persona.
Además, subrayó la necesidad de abrir espacios de diálogo y validación, especialmente con adolescentes y jóvenes. "Es importante abrir espacios de diálogo y de validación, y desterrar mitos, no generar invalidación porque jóvenes y adolescentes cada vez recurren menos a nosotros", sostuvo.
Un fenómeno global y prevenible
Coronel recordó que el suicidio acompaña a la humanidad desde tiempos remotos, pero señaló que en la actualidad constituye un fenómeno que requiere especial atención. "Hoy, el suicidio es un fenómeno altamente preocupante y los números tienen que generar alarma", afirmó. Y agregó: "Los números nos tienen que preocupar por cuánta gente carga con un nivel de sufrimiento que no encuentra dónde alojar".
En relación con los menores de edad, indicó que los casos registrados desde edades tempranas están fuertemente vinculados con los contextos de vulnerabilidad. "Cuando se produce entre menores de edad, 6 años en adelante, tienen mucho que ver con la vulnerabilidad a la que están expuestos en cuanto a contexto", explicó.
Por ese motivo, consideró que la escuela constituye un espacio fundamental para la detección temprana. "La escuela es un espacio de detección, de ahí la idea de capacitar a docentes para que puedan activar todos los mecanismos necesarios para trabajar en esos casos", indicó.
Finalmente, Coronel subrayó que el suicidio no responde a una única causa y que existen posibilidades concretas de intervención. "Es un fenómeno multicausal, complejo y prevenible", concluyó.