Dólar bajo presión: la jugada de Caputo para renovar deuda millonaria sin asustar al mercado
El Gobierno enfrenta un test clave: renovar deuda por 4,5 billones de pesos en medio de la turbulencia cambiaria. ¿Qué movida preparó Caputo para evitar que el dólar rompa la barrera de los $1.500?
El equipo económico tiene un desafío de hierro: renovar un vencimiento de deuda de 4,5 billones de pesos en un contexto donde la desconfianza crece y el dólar acecha los $1.500. La estrategia oficial sorprende con bonos de cortísimo plazo.
Este miércoles, el Gobierno buscará canjear pasivos con una oferta que no incluye títulos que superen los cinco meses de duración. Una decisión que llega en un clima financiero adverso, marcado por la escalada bélica en Medio Oriente y el malestar por el manejo de la información oficial.
¿Por qué el mercado está nervioso?
El Riesgo País volvió a tocar los 466 puntos tras una jornada donde las acciones y bonos se desplomaron. El Merval cayó 3,2% en pesos y 4,7% en dólares, el peor registro desde el 24 de junio. La brecha entre el MEP y el CCL se disparó a 5,70%, el nivel más alto desde que se levantó el cepo a las personas en abril del año pasado.
Ese costo récord para sacar dólares del país lo pagan principalmente las empresas que no pueden realizar operaciones de Formación de Activos Externos. La presión cambiaria es tal que el dólar ya roza los $1.500, un valor simbólico que el Gobierno intenta sostener a fuerza de intervenciones.
Bonos cortos: la nueva estrategia de Caputo
En lugar de seguir extendiendo plazos como en licitaciones anteriores, el Ministerio de Economía decidió ofrecer instrumentos de corta duración. La Secretaría de Finanzas pondrá sobre la mesa una Lecap con tasa fija que vence el 30 de noviembre, una Lecer ajustada por CER con vencimiento en 2027, y dos bonos dólar link con vencimientos en septiembre y octubre de este año.
Además, saldrá a captar dólares con la colocación del bono AO29, que ofrece una tasa superior al 8% con pago mensual de intereses, más atractivo que un plazo fijo. Esta es la primera licitación desde noviembre de 2025 en la que no se incluyen instrumentos que excedan el actual mandato presidencial.
El banco de inversión CMF, cercano al oficialismo, destacó que la decisión es relevante tras una semana negativa para la curva en pesos y con el tipo de cambio presionando los $1.500. “El Tesoro venía priorizando la extensión de plazos, pero esta vez optó por una estrategia más conservadora”, señalaron.
La sombra de la última licitación
El fantasma del 31 de julio todavía ronda. En esa ocasión, el Tesoro colocó 3,8 billones de pesos por encima del vencimiento, lo que provocó una caída de liquidez y una suba de tasas que obligó a intervenir a través de bancos comerciales. El Gobierno giró los fondos directamente a cuentas del Banco Nación para forzar una baja de tasas, una maniobra que generó polémica.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, respondió con ironía a una consulta de Bloomberg sobre esa operación, alimentando la preocupación por la opacidad de las estadísticas oficiales. La diputada Marcela Pagano incluso presentó una denuncia penal contra el ministro Caputo.
¿Qué espera el mercado?
Con la tasa de caución estable en torno al 22%, se espera que los inversores renueven el total del vencimiento pero sin tomar nueva deuda, para evitar otra suba de tasas. Los precios de corte serán clave para evaluar la postura del Tesoro frente a las tasas, según CMF.
PPI, por su parte, advierte sobre un dilema central: elegir entre mantener las tasas en pesos contenidas o usar herramientas para frenar al dólar. La estrategia de contención cambiaria ha requerido una oferta creciente de cobertura, principalmente con instrumentos dólar linked, que absorbieron pesos del sistema.