Don Juan vuelve a abrir, pero con una lista de nombres que quedó afuera
27 despidos en una sola audiencia y una planta que reabre con apenas 25 puestos: el frigorífico Don Juan firmó el acta, pero la letra chica del acuerdo recién se discute el 8 de octubre.
El histórico frigorífico Don Juan, en el barrio San Martín de la capital santafesina, definió este viernes su futuro inmediato tras una extensa audiencia en el Ministerio de Trabajo de la provincia. La empresa y el Sindicato de la Carne firmaron un acuerdo parcial que deja 27 despidos y solo 25 puestos operativos para reiniciar la producción la próxima semana.
Daniel Roa, referente del gremio cárnico, confirmó los términos del acta y explicó que el entendimiento incluye una cláusula clave: si la faena y el procesamiento vuelven a crecer, los cesanteados tendrán prioridad para ser reincorporados.
Las 27 desvinculaciones formalizadas este viernes se suman a otros ocho despidos notificados la semana pasada. Así, el ajuste en la empresa familiar fundada en 1931 ya acumula 35 trabajadores fuera de la planta.
Qué dice el acta que firmaron las partes
El documento compromete a la firma a sostener 25 puestos de trabajo y a retomar la actividad productiva en los próximos días. "La empresa se comprometió en esta acta a mantener 25 puestos de trabajo en la planta y retomar su actividad productiva a partir de la semana que viene. Existirá el compromiso de reincorporar prioritariamente a los despedidos si la producción vuelve a crecer", subrayó Roa.
Sin embargo, la negociación no está cerrada. Las partes volverán a reunirse en audiencia formal el próximo 8 de octubre para destrabar tres puntos que siguen abiertos: el pago de las indemnizaciones, la cancelación de deudas salariales pendientes y las condiciones laborales del personal que continuará en funciones.
Tarifas que se triplicaron y la sombra de la carne brasileña
El gremio detalló las causas que llevaron a la parálisis de la planta santafesina. José Viñuela, dirigente del sindicato, apuntó contra el peso de los costos fijos: la factura de energía eléctrica del establecimiento pasó de $5 millones a $15 millones, es decir, se triplicó.
El caso de Don Juan no es aislado. El parate se enmarca en la coyuntura que atraviesan los frigoríficos que operan exclusivamente para el mercado interno, golpeados por la suba de insumos y tarifas.
A eso se suma una alerta que el sindicato viene repitiendo: la importación de carne porcina desde Brasil. Según sus estimaciones, durante el año podrían ingresar al país cerca de 60.000 toneladas del producto brasileño, lo que pondría en riesgo alrededor de 3.000 empleos en la industria nacional.