Doña Jovita quiso saber de la IA y terminó con una obra junto al doctor Presman
Doña Jovita y el doctor Presman se suben al Teatro Comedia con una obra que traduce al humor la encíclica del papa León XIV sobre la inteligencia artificial. La idea nació de una charla entre ambos, pero lo que surgió en el medio no es lo que imaginaban.
El sábado 7 de noviembre a las 20, el Teatro Comedia será escenario del estreno de "Ni tan inteligente ni tan artificial", la obra que reúne sobre las tablas a Doña Jovita y al doctor Carlos Presman para cruzar humor y actualidad en torno a la inteligencia artificial.
La propuesta nace de Magnifica Humanitas, la primera encíclica del papa León XIV, que advierte sobre la necesidad de regular el desarrollo y el uso de la inteligencia artificial. A partir de ese texto, la puesta busca poner en discusión qué lugar le queda a la humanidad frente al avance tecnológico.
De una charla entre amigos al escenario
En diálogo con Tanta Trampa de SRT Media, José Luis Serrano —el hombre detrás de Doña Jovita— contó cómo se gestó la idea. Todo empezó con una llamada al doctor Presman, a quien describió en su "oficio permanente de dudante", para consultarlo sobre la IA.
El relato tiene su costado humorístico: Serrano aclaró que cuando habló de "la IA" se refería a Inés Acuña, una vecina de Luján que firma siempre con sus iniciales. "Ya está vieja ya la Inés", bromeó. Pero la conversación derivó en otro lado: Presman le contó que estaba leyendo una carta del nuevo papa, León.
"Y me vine a la casa de él, le comí todo. Y ahí nos pusimos, y salió esto, que es una mirada nuestra, de un dudante y de una creyente, sobre la IA. Así que vamos a desmenuzar, vamos a expulgar la carta de la IA", afirmó Serrano.
Humor y rigor médico para traducir una encíclica
La obra apuesta a fusionar el humor de Doña Jovita con el rigor médico de Presman para "traducir" el texto denso y complejo elaborado por León XIV. En ese cruce también aparece la tensión entre las distintas maneras de leer la actualidad que tienen ambos personajes.
"Un verdadero desafío, una locura si se quiere, desmenuzar una encíclica magnífica humanidad para llevarla al lenguaje del humor. Y estamos casi eufóricos", destacó Serrano.