Dos adopciones fallidas y un abrazo que lo cambió todo: la historia de Leo
Dos adopciones fallidas, un abrazo que lo cambió todo. Conocé la historia de Leo, el joven sanmartinense que encontró el amor de una familia cuando más lo necesitaba.
La historia de Leonel Franco Oyarzo es un testimonio de resiliencia. Tras perder a su padre a los ocho años y ser separado de sus cinco hermanos, enfrentó dos adopciones fallidas que lo hicieron sentir que el problema era él. Pero un abrazo sincero de una familia de Villa Ballester le devolvió la esperanza.
A los ocho años, la vida de Leo dio un giro trágico. La muerte de su padre y la imposibilidad de su familia de mantenerlos unidos lo llevaron a un hogar institucional. Allí, dos familias prometieron darle un hogar, pero ambas desistieron sin explicación. "Pensé que el problema era yo", confiesa hoy, con 21 años.
Especialistas como la trabajadora social Analía Di Vito y el juez Pablo Raffo señalan que estas rupturas son más comunes de lo que se cree. Según la Dirección Nacional del Registro Único de Aspirantes (DNRUA), el 8,3% de los procesos de adopción se revocan, y en Buenos Aires el 13% de las guardas se rompen antes de los seis meses.
El giro del destino
A los 15 años, un matrimonio de Villa Ballester, Gabriela y Mario, decidió conocerlo. "Con Leo fue amor a primera vista", recuerda su mamá adoptiva. Sin exigencias rígidas, lo recibieron con un abrazo que cambió su vida. "Si hoy no estuviera con ellos, habría terminado peor. Mi realidad es otra", asegura Leo, que hoy trabaja y valora cada momento junto a sus padres del corazón.
Su historia, marcada por el dolor y la esperanza, demuestra que el amor verdadero puede sanar las heridas más profundas. Detrás de cada adopción fallida hay un niño que vuelve a empezar, pero también hay familias dispuestas a dar una oportunidad.