Dos balas, un pasillo y tres prófugos: el segundo joven del ataque cerca de la cárcel no pudo sobrevivir
El doble crimen de barrio Godoy sigue sin responsables: los tres tiradores que quedaron filmados por una cámara continúan prófugos y la investigación, casi dos meses después, todavía no tiene detenidos. La zona, a metros del Complejo Penitenciario, quedó marcada por el ataque.
Erik Zapata, de 26 años, murió este jueves tras casi dos meses internado en el Heca por un disparo en la columna. Lo habían atacado junto a Valentín Ezequiel Díaz el 17 de agosto en un pasillo de barrio Godoy, a metros del Complejo Penitenciario. Díaz murió ese mismo día. Los tres tiradores siguen sin ser identificados.
El ataque ocurrió poco después de las 17 de aquel lunes de mediados de agosto, en un pasillo de 27 de Febrero al 7800, entre Colombres y Provincia de Misiones, en el asentamiento irregular de barrio Godoy. Zapata y Díaz estaban allí cuando tres hombres se les acercaron a pie y les dispararon.
Díaz, de 24 años, recibió varios impactos de bala y falleció minutos más tarde en el Policlínico San Martín. Zapata, dos años mayor, fue alcanzado por un proyectil en la columna. Una ambulancia del Sies lo trasladó de urgencia al hospital de emergencias Heca, donde quedó internado en estado crítico, intubado.
Durante casi dos meses su cuadro permaneció reservado. Este jueves, fuentes del centro asistencial informaron que Zapata había fallecido. El caso, que hasta ahora se investigaba como homicidio y tentativa, pasó a ser un doble crimen.
Qué dicen los testigos y qué falta esclarecer
Según el relato coincidente de varios testigos recogido por fuentes policiales, los tres atacantes llegaron caminando hasta el pasillo, gatillaron contra los dos jóvenes y huyeron corriendo. Una cámara de videovigilancia de la zona registró el momento, pero hasta el momento no permitió identificar a los responsables, que permanecen prófugos.
Efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) y fiscales del Ministerio Público de la Acusación (MPA) siguen con las tareas de campo. El objetivo es doble: determinar el móvil del ataque e identificar a los tres ejecutores. Por ahora, no hay detenidos.
La zona donde ocurrió el hecho, a pocas cuadras del Complejo Penitenciario, es un pasillo del asentamiento de barrio Godoy. Los investigadores no descartan ninguna hipótesis y mantienen abiertas las líneas de trabajo mientras la causa avanza en el MPA.