Dos colectivos ya no tienen lugar para la misa del Papa: cuántos catamarqueños quedaron afuera
Dos colectivos ya no tienen lugar y el tercero se llena: los catamarqueños que quieren ir a la misa del Papa se quedan sin butacas. El padre Amaya dio el dato que explica por qué la demanda se disparó.
La ilusión de viajar a Córdoba para ver al papa León XIV se está quedando sin asientos. Dos de los tres colectivos que organiza la Iglesia catamarqueña ya están prácticamente completos y el tercero avanza a buen ritmo, según confirmó el padre Marcelo Amaya.
El sacerdote detalló que la demanda se concentró primero en las butacas más cómodas. “Tenemos dos colectivos prácticamente llenos y nos queda un colectivo que tenemos toda la parte de coche cama prácticamente llena. Nos queda todo lo que sería asiento común o semicama”, explicó en diálogo con Radio Nacional Catamarca.
Hasta el momento, la delegación reúne entre 160 y 170 personas anotadas, un número que incluye también a quienes colaboran con la organización del operativo.
Cómo anotarse para los últimos lugares
La convocatoria sigue abierta. Quienes quieran sumarse deben comunicarse con el padre Amaya, quien les acerca el contacto de Pablo Domínguez, el encargado de coordinar los pagos y las inscripciones.
El paquete tiene un costo de 200 mil pesos e incluye el traslado de ida y vuelta, desayuno, almuerzo y un kit para los peregrinos con remera, gorra, mochila, agua y caramelos.
Una jornada que arranca de noche
La logística prevé la salida desde Catamarca a las 22 del día anterior, con desayuno durante el trayecto. La llegada a Córdoba está estimada entre las 5.30 y las 6 de la mañana.
Desde el Estadio Mario Alberto Kempes, los peregrinos serán trasladados en colectivos urbanos hasta el lugar de la celebración. La misa está prevista para las 10 y se estima que finalizará cerca del mediodía.
Sin embargo, la desconcentración demandará tiempo. Amaya anticipó que la vuelta a casa podría concretarse entre las 16 y las 17, con llegada a Catamarca entre las 22 y las 23, siempre que el operativo se desarrolle sin inconvenientes.
“Va a haber mucha gente, va a estar medio país ahí, entonces hay que tener paciencia”, advirtió el sacerdote.
Qué llevar y dónde se almuerza
La organización acordó con una parroquia en las afueras de Córdoba recibir a la delegación para almorzar antes de emprender el regreso.
Por las condiciones del predio y las horas de exposición al sol, Amaya recomendó llevar una silla para quienes la necesiten, gorra y ropa fresca. La idea es permanecer en el lugar desde temprano hasta que termine la celebración y se complete el traslado de salida.
Un acontecimiento que no se repite
Para el sacerdote, la convocatoria tiene un peso especial para la comunidad católica. “Es un acontecimiento que no pasa hace 40 años”, señaló, al recordar la visita de Juan Pablo II a Córdoba, cuando él era adolescente.
Los preparativos se retomaron después de la preocupación que generó el estado de salud del Papa y su reciente intervención quirúrgica. Según Amaya, la recuperación permitió volver a organizar con entusiasmo y sostener la expectativa por la visita.
“Todo da para decir que seguimos para adelante”, expresó, al referirse a la predisposición que, según indicó, mantiene León XIV para concretar el viaje.