Dos crímenes que parecían inconexos, la llave que los unió y la sentencia que llegó
Dos asesinatos que parecían no tener nada en común terminaron sentados en el mismo banquillo. La Justicia ya dictó la pena máxima para los dos acusados, pero hubo un aporte clave que lo destrabó todo.
El tribunal integrado por Eleonora Verón, Rafael Coria y Paola Aguirre condenó a prisión perpetua a Cristián López y Emanuel Villanueva por dos homicidios en ocasión de robo que sacudieron a la zona norte de Rosario: el del arquitecto Joaquín Pérez, en 2021, y el del comisionista Ariel Simoncini, en 2023. Para la Justicia, López tuvo participación en ambos asesinatos, mientras que Villanueva fue quien organizó desde la cárcel el asalto en el que murió Simoncini.
El aporte que cambió la causa
La investigación encontró su punto de quiebre en testigos de identidad reservada. Personas del entorno de los acusados se presentaron en noviembre de 2024 ante los pesquisas y relataron lo que sabían sobre la participación de cada uno en los dos hechos. Esos testimonios, según la fiscal Carla Cerliani, de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, fueron los que permitieron vincular dos casos que en apariencia no tenían relación.
Antes de que se conociera el veredicto, Indiana, viuda de Pérez, agradeció a los seis testigos que “se animaron a declarar a pesar de ser amigos o familias de los condenados”. También advirtió que todavía queda una persona señalada como partícipe del crimen de su marido.
Paula, viuda de Simoncini, se sumó al reconocimiento y sostuvo: “Fue importante que declaren, no tuvieron miedo y acá, en la fiscalía, los cuidaron”. Remarcó que “ninguno aceptó la recompensa” y llamó a la población a aportar datos ante cualquier robo o crimen: “Por más poco que sea, es una pista”.
Qué pasará con los condenados
Con la sentencia, López quedará alojado en prisión. En el caso de Villanueva, que ya estaba detenido por otras causas, se unificaron los expedientes y seguirá preso en la cárcel de Coronda, ahora bajo la pena máxima.
El nexo entre Joaquín y Ariel
De acuerdo con los testigos reservados, el crimen de Pérez fue un robo al voleo para apoderarse de un vehículo. El de Simoncini, en cambio, fue planificado desde la cárcel de Coronda por una banda que armaba engaños a través de Marketplace, la plataforma de ventas de Facebook. El nombre que aparece en los dos hechos es el de Cristian Rodolfo López, de 27 años, condenado a perpetua por ambos.
López fue detenido en allanamientos realizados en noviembre de 2024 por la Policía de Investigaciones en Garzón al 1300 bis, en el barrio Los Pumitas. Allí se secuestraron su teléfono celular y una moto.
El otro condenado es Emanuel David Villanueva, de 36 años, que ya purgaba una condena de 24 años por un homicidio cometido una década atrás. Ahora quedará bajo prisión perpetua por haber organizado el asalto que terminó con la vida de Simoncini.
La calificación legal de ambos asesinatos es homicidio calificado criminis causa —es decir, cometido para robar—, agravado por el uso de arma, más robo calificado. En el caso de Simoncini, ese último delito se dio en poblado y en banda. Villanueva sumó otra imputación por un robo a mano armada ocurrido a fines de enero de 2023 contra un usuario de Marketplace al que engañaron con la venta de dólares.
La noche en que mataron al arquitecto
Joaquín Pérez fue atacado la noche del 19 de 2021 cuando guardaba su Renault Clio en una cochera de Pasaje Muñiz al 1200, a pocas cuadras de su casa. Eran las 23.15 cuando dos ladrones en moto lo sorprendieron justo cuando abría el portón. El acompañante lo apuntó con un arma y se metió en el auto para llevárselo. Pérez intentó resistirse y se acercó al que estaba al volante, que respondió con varios disparos de una pistola calibre 40.
El profesional de 34 años corrió malherido unos doscientos metros hasta la puerta de su vivienda en Juan B. Justo al 1700, donde se desplomó delante de su esposa y de su hija de 2 años. Fue trasladado de urgencia al Hospital Clemente Alvarez y murió allí poco después de la medianoche. Los asaltantes se llevaron el Clio, pero lo abandonaron a unas diez cuadras, en Olivé y Flynn, con la pistola 40 marca Steyr y varias balas del mismo calibre adentro. Según la fiscalía, López era el conductor de la moto y la pareja había estado recorriendo la zona de Alberdi buscando algún vehículo para sustraer.
El caso permaneció sin respuestas durante tres años, hasta la detención de López. Además de los testimonios reservados, lo complican los elementos secuestrados, las grabaciones de cámaras de seguridad de la zona y su vínculo con el otro crimen que se debatió en el juicio.
La emboscada en Alberdi
Ariel Luján Simoncini tenía 54 años y dos hijos, de 18 y 4. Trabajaba como comisionista y fletero, hacía traslados con un utilitario Citroën Jumper, vivía en Roldán y competía en rural bike en esa ciudad y en Funes. El 7 de enero de 2023 llegó con su vehículo a la esquina de Matheu y Zelaya, en Alberdi, donde había acordado una cita a las 16 para comprar una moto que se ofrecía en Marketplace. Lo esperaban cuatro personas en dos motos.
Los falsos vendedores lo abordaron armados y le dispararon dos veces para robarle 950 mil pesos y 3 mil dólares. Herido en la zona baja del hueso frontal y en el hemitórax izquierdo, Simoncini murió en el lugar. Según la acusación, quien lo había citado allí era el preso de Coronda Emanuel Villanueva, que ya cumplía una pena de 24 años. Lo habían sentenciado en febrero de 2019 por el crimen de Walter Barrios —asesinado con nueve tiros 9 milímetros el 6 de agosto de 2016 en una plazoleta de Derqui al 7600— y por un asalto a un complejo de canchas de fútbol cometido dos meses después.