Dos de cada tres argentinos ya no quieren más ajuste: el dato que inquieta a Milei
¿Qué encontró la encuesta que hizo tambalear el optimismo oficialista? El 67% de los argentinos ya no quiere más ajuste, y el dato que más preocupa a Milei no es el rechazo, sino dónde se concentra.
Una encuesta nacional de CEOP Latam reveló que el 67% de los argentinos reclama un cambio de rumbo para 2027, mientras solo un 31,7% apoya profundizar el modelo de Javier Milei. El estudio, realizado entre el 28 de agosto y el 2 de septiembre sobre 2.279 casos, marca un giro en las expectativas sociales.
El 51,5% de los consultados dijo que preferiría "cambiar el rumbo" en las próximas presidenciales, un 31,7% optó por "profundizar lo que se está haciendo" y un 15,5% se inclinó por "moderar" la gestión. Al sumar los que piden una corrección directa o matizada, el bloque opositor al ajuste trepa al 67%, es decir, dos de cada tres argentinos.
Un cambio de época frente a 2023
El informe describe un escenario simbólicamente opuesto al de 2023, cuando Milei encarnaba la demanda de ruptura. "La profundización, que es la bandera del núcleo duro, quedó en minoría clara", señala el documento. El oficialismo pasó a ocupar el lugar del statu quo que la mayoría social busca dejar atrás.
En un hipotético escenario electoral, si el peronismo se presenta unido, su candidato obtendría el 41% de los votos, contra el 34% de Milei. Esa diferencia dejaría a la oposición muy cerca de imponerse en primera vuelta y con ventaja para un balotaje.
El desgaste en el mundo del trabajo
La demanda de cambio no se reparte de manera uniforme. Según el estudio, el pedido de modificación de rumbo asciende al 64,2% entre los sectores informales de nivel socioeconómico bajo, al 58,4% entre los asalariados formales de nivel medio/bajo y al 58,0% entre jubilados y pensionados. Estos tres grupos representan casi el 56% de la muestra.
La opción de profundizar el esquema económico solo conserva una mayoría firme en la informalidad de nivel socioeconómico medio/alto, donde llega al 52,8%. El informe lo resume: "Cuanto más abajo en la estructura social y más ligado al trabajo asalariado o pasivo, mayor el pedido de cambio; cuanto más alto y más autónomo el perfil, mayor la adhesión al modelo".
Así, el oficialismo mantiene respaldo en los sectores acomodados pero muestra desgaste en el núcleo del trabajo formal y los sectores pasivos.
Un liderazgo intenso pero angosto
Milei conserva el piso de voto seguro más alto del espectro dirigencial, con un 33,8%, pero también registra un rechazo del 56,9%: votantes que afirman que no lo votarían de ningún modo. Esa combinación define un liderazgo "intenso pero angosto", con piso alto y techo bajo, que le asegura competitividad para acceder a un balotaje pero le plantea dificultades para prevalecer en una segunda vuelta.
El cambio en las expectativas condiciona el margen de maniobra del gobierno de cara a 2027, cuando la exigencia de alternativas moderadas o de cambio drástico gana terreno frente a la propuesta oficialista de profundizar las reformas.