Dos denuncias por violencia de género sacuden a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT: lo que nadie contó del escrache
Dos denuncias por violencia de género y escraches en redes sociales pusieron en alerta a la comunidad universitaria. ¿Qué medidas tomaron las autoridades y qué reclaman los estudiantes?
La Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán está en el ojo de la tormenta tras la formalización de dos denuncias por violencia de género que apuntan a un estudiante y un trabajador no docente. Los escraches en redes sociales encendieron las alarmas y llevaron a las autoridades a activar el protocolo interno.
Desde la UNT confirmaron que ambas denuncias ya se encuentran en trámite y remarcaron que el procedimiento se desarrolla bajo estricta reserva para resguardar a las personas involucradas. La directora de Asuntos Jurídicos, Patricia Gerbán, explicó que las actuaciones poseen carácter confidencial precisamente para preservar la identidad de las víctimas. “Su tramitación es reservada a los fines de proteger la identidad de las víctimas”, indicó.
¿Cómo funciona el protocolo interno?
Gabriela González, secretaria de Extensión de Filosofía y Letras y responsable del Espacio de Género y Diversidad de la facultad, detalló que la institución cuenta desde hace al menos cuatro años con un área específica para intervenir en este tipo de situaciones. Según precisó, ese espacio dispone de una profesional especializada, una psicóloga que brinda atención individual y participa en talleres de prevención y acompañamiento.
La funcionaria aclaró que el acercamiento inicial al servicio no implica automáticamente la apertura de una denuncia formal. “Muchas veces las personas se acercan al servicio, cuentan alguna situación y no están convencidas de hacer la denuncia. Esos son procesos que, por supuesto, hay que respetar”, explicó.
Cuando una persona decide formalizar la acusación, se confecciona un acta y el equipo técnico elabora un informe. Esa documentación se remite a las autoridades de la unidad académica, que pueden adoptar medidas preventivas. Luego, el expediente es enviado en sobre cerrado al Rectorado y derivado a Asuntos Jurídicos, área encargada de la investigación administrativa.
Dos denuncias activas y un proceso administrativo
González confirmó que actualmente existen dos denuncias activas dentro del ámbito universitario y remarcó que existe una diferencia entre tener conocimiento de hechos o consultas y el inicio formal de actuaciones. “Ambas denuncias están siendo tramitadas”, sostuvo, al tiempo que aclaró: “Tomar conocimiento de los hechos no es lo mismo que haya una denuncia efectiva”.
La responsable del área también señaló que la universidad interviene únicamente mediante un procedimiento administrativo interno y no a través de una causa judicial penal. “No estamos hablando de un proceso penal. Es un proceso interno y administrativo que se lleva a cabo ante estas situaciones”, puntualizó.
Comunicado oficial y advertencia sobre ciberacoso
En medio del conflicto, la institución emitió un comunicado donde recordó que las claves de acceso al Campus Virtual y a las cuentas de correo institucional son personales e intransferibles, y advirtió sobre la gravedad de determinadas conductas vinculadas a la intimidad digital. “Ninguna actividad académica o política justifica ceder estos datos. El acceso no autorizado a archivos privados, la invasión a la intimidad y el ciberacoso constituyen conductas graves y son formas de violencia de género contempladas en la Ley Olimpia Nº 27.736 y no tienen lugar en nuestra institución”, señaló el texto oficial.
Asamblea estudiantil y pedidos de suspensión
Mientras continúan las actuaciones internas, estudiantes de distintas carreras realizaron una asamblea abierta convocada por compañeros y compañeras que reclamaban respuestas frente a los hechos conocidos recientemente. El encuentro buscó ser un espacio de intercambio, escucha y debate colectivo sobre las situaciones denunciadas y derivó en una serie de resoluciones aprobadas por votación.
Entre las principales mociones se destacó la creación de comisiones de Género y Diversidad en cada asamblea de carrera y la conformación de una comisión central unificada con representación votada en asamblea general. Los participantes también impulsaron el pedido de suspensión preventiva tanto del estudiante como del trabajador no docente señalados en las denuncias. Asimismo, se aprobó un pronunciamiento crítico hacia la conducción actual del Centro Único de Estudiantes de Filosofía y Letras (Cuefyl), cuestionando su accionar por no haber intervenido frente a situaciones que, según plantearon, ya eran conocidas previamente.
La asamblea avanzó además con propuestas para desarrollar un protocolo interno destinado a prevenir y abordar casos de violencia y acoso dentro de agrupaciones y espacios estudiantiles, junto con una revisión del protocolo vigente de la UNT y un pedido de informes sobre el presupuesto asignado a la Secretaría de Género. La situación mantiene en estado de tensión a la comunidad universitaria y abrió un nuevo debate sobre los mecanismos institucionales de prevención, acompañamiento y respuesta frente a denuncias vinculadas con violencia de género dentro de los espacios académicos.