Dos desapariciones en Rosario en menos de 48 horas: qué se sabe de cada caso
Natalia y Emilio fueron vistos por última vez en el centro de Rosario con pocas horas de diferencia. ¿Qué hicieron después de ese momento?
Dos familias de Rosario viven horas de angustia y desesperación por la desaparición de sus seres queridos. Se trata de Natalia Altamirano, de 33 años, y Emilio Budini, de 34. Ambos fueron vistos por última vez en el centro de la ciudad y desde entonces no hay rastros de ellos.
Las denuncias ya fueron radicadas ante la Policía de Santa Fe, que a través de la Policía de Investigaciones (PDI) tomó intervención en cada caso. Los investigadores ya entrevistaron a las familias y comenzaron con las tareas de búsqueda, mientras los allegados difunden los pedidos de ayuda en las redes sociales.
Natalia, madre de cuatro hijos, salió del trabajo y no volvió
La familia de Natalia Altamirano no tiene noticias de la joven desde el jueves a las 14.10, cuando se retiró de su trabajo en Zeballos y España, en pleno centro rosarino. Según contaron sus compañeros, durante la mañana había estado alterada y pidió salir unos minutos antes. Desde entonces, su celular no responde y nadie logra comunicarse con ella.
Natalia tiene cuatro hijos de entre 8 y 16 años y vive en la zona oeste de la ciudad. Su tía Alicia, que es la encargada de hablar con los medios, aseguró que es imposible que la joven se haya ido sin avisar. “Los jefes de ella mostraron los videos y salió caminando por Zeballos para el lado de España, pero hasta ahí llegamos”, relató.
La madre de Natalia, junto al padre de los chicos, radicó la denuncia en la comisaría 2ª. Además, recorrieron hospitales y la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno en busca de algún dato que permita ubicarla. La policía también revisó la casa del expareja de Natalia, pero no encontró nada de importancia.
“Si alguien la vio o recibió un mensaje que nos digan, estamos desesperados. Los chicos son criaturas chicas y no sabemos cómo explicar lo que pasa. No sabemos qué más hacer. Cuanto más tiempo pase es mucho más peligroso. No quiero que termine como las últimas mujeres”, expresó Alicia entre lágrimas.
Para este viernes, en la zona de 27 de Febrero y Felipe Moré, está convocada una movilización para pedir por la aparición de Natalia.
Emilio salió apurado para trabajar y nunca llegó
El caso de Emilio Budini es igual de preocupante. El miércoles pasado, a las 9, salió apurado de su casa porque llegaba tarde a su trabajo como secretario administrativo en sanatorios. La última vez que lo vieron fue en Zeballos y San Martín, también en el centro de Rosario.
Emilio tiene 34 años, es oriundo de Puerto Gaboto y reside en Maciel. Durante la semana trabajaba en Rosario, pero esa mañana no llegó a su destino. “Su jefe me escribió para decirme que no había llegado”, contó Sol, su hermana, en diálogo con LT8.
La mujer se contactó con amigos y compañeros de trabajo, pero nadie puede ubicarlo. Le llama la atención que, a pesar de ser muy unidos, su hermano nunca le avisó a dónde iba y faltó al trabajo. La última vez que lo vieron llevaba un bolso de trabajo y una mochila.
Sol también reveló que Emilio tiene una falla renal “bastante importante” y que está medicado a diario por su situación. Recorrió hospitales y sanatorios de Rosario, Granadero Baigorria y Villa Gobernador Gálvez, pero sigue sin aparecer.