Un diputado libertario lo trató de "empleado de la corporación Jalil" y el otro le recordó sus años como referente de Carrió. El cruce por el verticalismo dejó una frase en mayúsculas que lo dice todo.
Dos legisladores de La Libertad Avanza en Catamarca salieron a contestarle a Rubén Manzi después de que el exdiputado provincial cuestionara el verticalismo del espacio. Adrián Brizuela, diputado nacional, y Carlos Aibar Quintar, diputado provincial, defendieron el esquema de conducción del partido y lo presentaron como una virtud frente al antecedente de Juntos por el Cambio.
Las réplicas aparecieron horas después de las declaraciones de Manzi. Cada uno eligió un camino distinto: Brizuela apuntó contra la trayectoria política del dirigente, mientras que Aibar Quintar se metió de lleno en la discusión sobre cómo se construye el partido y por qué rechazan la horizontalidad.
En los dos casos, el verticalismo quedó asociado a la coherencia ideológica y a la necesidad de no repetir el rumbo de JxC.
El cruce de Aibar Quintar
El diputado provincial arrancó descalificando a Manzi antes de entrar en el fondo del asunto. “¿Qué quieren que les diga sobre lo que dijo Manzi? Ya ni sé por qué perdemos el tiempo respondiéndole a un empleado de la corporación Jalil, pero si se preguntan sobre algo interno de mi partido me veo en la obligación de defender algo que es una virtud en nuestro espacio”, expresó.
Frente al planteo del exlegislador contra el verticalismo que rige en LLA, Aibar Quintar contestó: “Me resulta curioso que este político manifieste estar en contra del verticalismo que pregonamos en LLA. Él, como actor principal del fracaso que fue la oposición en épocas de Cambiemos, debería entender que la horizontalidad no funciona”.
Después resumió su postura con una frase que escribió en mayúsculas: “Lo voy a poner en palabras simples para que se entienda. NO QUEREMOS SER LA BOLSA DE GATOS QUE ERA JUNTOS POR EL CAMBIO EN CATAMARCA”.
Consultado por el margen para la discrepancia interna, sostuvo: “El pensar diferente, el tener un criterio distinto es muy importante en nuestro partido, pero entendemos que, en orden de no fracasar como partido como sí fracasó JxC, debemos tener coherencia y cohesión de ideas en nuestra construcción política”.
Y describió cómo se resuelven las diferencias puertas adentro: “Las diferencias, que por lo general son de forma y no de modo, quedan en el seno interno del partido como corresponde. Y una vez que se decide una cosa, se avanza y se defiende la postura como si hubiera sido idea propia”.
Para el legislador, ese mecanismo trae una ventaja concreta: “Esto nos da la ventaja de no hacer una convención cada vez que hay que pensar alguna acción política. No se trata de no ser democráticos. Se trata de tener un espacio donde hay coincidencias básicas de principios y valores. Todos saben lo que representa defender las ideas de la libertad”.
El cierre de su mensaje fue con una frase del jefe de Estado: “Sé que a muchos les cuesta entender el paradigma del verticalismo. Pero tal y como dice nuestro presidente: ‘Al mal organizado solo se lo combate con el bien organizado’”.
El repaso de Brizuela
El diputado nacional eligió otro terreno. A diferencia de su compañero de espacio, no se metió en la doctrina partidaria y puso el foco en el recorrido político de Manzi, a quien llamó “este señor”.
Brizuela planteó que el Congreso debe apurar la reforma política, tanto por las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como para terminar con las “pymes familiares disfrazadas de partidos políticos”.
Contra el exdiputado afirmó que “gerenció durante décadas la franquicia de Lilita Carrió en Catamarca” y que “pedía permiso a Buenos Aires hasta para estornudar”.
“Durante todo este tiempo supo acomodar el discurso para caer parado gobierne quien gobierne”, disparó. Y se preguntó: “¿Que el peronismo provincial venga ganando por paliza elección tras elección no lo mueve a un dirigente de su trayectoria hacia una mínima autocrítica?”.
En relación con la elección de 2023, el diputado nacional sostuvo que a Manzi “le importó más su periplo personal a la gobernación que la ‘unidad de la oposición’”, mientras el gobernador Raúl Jalil ganaba la reelección con el 55% de los votos. Según su lectura, el exdiputado no hablaba entonces de proyecto provincial cuando viajaba a Buenos Aires en busca de la bendición y de los recursos que finalmente llegaron de la mano de Larreta.
Respecto de 2025, Brizuela afirmó que Manzi, luego de coquetear con Gustavo Saadi y de sobrevolar LLA, terminó por hacer “exactamente lo que ahora le endilga a LLA, dividir a la oposición y ponerse cabeza de lista”. Y completó: “No le alcanzó ni para eso”.
Brizuela cerró su mensaje con: “Lo que usted llama verticalismo nosotros le llamamos coherencia ideológica”.