Dos equipos de Santa Fe, dos realidades opuestas en la Primera C: uno sueña y el otro se hunde
Central Córdoba ganaba y soñaba con el Reducido, pero del otro lado de la ciudad Argentino vivía una pesadilla distinta. Un remate que se le escapó de las manos al arquero cambió todo en el fondo de la Zona A.
La fecha 30 de la Primera C dejó un contraste brutal para los equipos santafesinos. Central Córdoba dio un paso firme hacia el Reducido al vencer 2-1 a Claypole, mientras que Argentino sigue sin poder salir del fondo de la Zona A tras caer 1-0 ante Estrella del Sur.
El Charrúa no afloja en el Gabino Sosa
En el estadio Gabino Sosa, el equipo de Cacho Sialle se impuso con autoridad. Diego Barrionuevo fue el verdugo de Claypole con dos goles que sentenciaron el 2-1 a favor del Matador.
Lodrá había abierto el marcador de tiro penal, pero la respuesta del Charrúa fue inmediata. Con este triunfo, Central Córdoba mantiene viva la ilusión de meterse entre los siete primeros de la Zona B y disputar el Reducido por el ascenso.
Argentino sigue complicado en la Zona A
La historia fue muy distinta para el Salaíto. En la cancha Chiqui Tapia, Estrella del Sur se puso en ventaja a los 31 minutos con un gol de Aaron Spagna y dominó el primer tiempo con claridad.
En el complemento, Argentino intentó reaccionar con amor propio y buen trabajo del mediocampo. Pero a los 57' llegó un golpe durísimo: el remate de Agustín Torres desde afuera del área se le escapó entre las manos al arquero visitante y puso el 2-0.
La reacción del Albo fue inmediata. Un minuto después, Bautista Cantiani descontó para poner el 2-1 y meter a Argentino en partido. Desde ahí, el encuentro se volvió de ida y vuelta.
El dueño de casa pudo ampliar la diferencia pero falló en la puntada final. El Salaíto, con mucha entrega, buscó el empate pero chocó una y otra vez contra la férrea defensa local.
Un final que duele
La derrota deja a Argentino en el fondo de la Zona A, muy comprometido con el descenso y sin margen de error en lo que queda del torneo. Para Central Córdoba, en cambio, la victoria alimenta la esperanza de clasificar al Reducido.
Dos equipos de la misma ciudad, dos realidades que no pueden ser más opuestas en la recta final de la etapa clasificatoria.