Dos iniciativas de Sturzenegger que naufragaron y dejaron al Gobierno contra las cuerdas
¿Qué pasó con las reformas de Sturzenegger? Dos proyectos clave terminaron en marcha atrás y el ministro quedó en el centro de la polémica. Los detalles que nadie contó.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, acumula dos derrotas políticas que encendieron las alarmas en el Gobierno. Sus propuestas, lejos de consolidarse, generaron conflictos y obligaron a dar marcha atrás.
El decreto 690/2026: un paro que frenó todo
La primera controversia surgió con el decreto 690/2026, que buscaba modificar los servicios de practicaje y pilotaje en ríos, puertos, pasos y canales. La medida no cayó bien en el sector y desató un paro que paralizó la actividad.
Las pérdidas económicas fueron millonarias y la presión aumentó. Aunque Sturzenegger se resistió al principio, el conflicto escaló tanto que el Gobierno tuvo que suspender la aplicación de la norma y abrir un espacio de diálogo con los actores involucrados.
La ley de tierras: sin respaldo y retirada del Senado
El segundo revés llegó con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El artículo que habilitaba a extranjeros a comprar tierras con mayor facilidad no consiguió apoyo ni en el Parlamento ni en la sociedad.
Finalmente, ese punto fue retirado del debate en el Senado. La derrota fue contundente y dejó al ministro en el ojo de la tormenta.
Quienes trataron con él en los últimos meses lo describen como alguien que se “extralimita” y que no siempre mide los límites políticos y sociales al momento de diseñar sus iniciativas. Algunos lo consideran un alter ego del presidente Javier Milei por su empuje para desarmar estructuras estatales.
El fuego, otro frente que se complica
Esta semana, la situación se repitió con el capítulo del manejo del fuego. La falta de acuerdos con la oposición puso al borde del retiro a esa propuesta, lo que habría sido un nuevo golpe para el ministro.
A pesar de los traspiés, Sturzenegger se mantiene firme en su convicción de que las reformas son necesarias. Al defender la apertura de tierras, sostuvo que se trataba de “elegir entre el miedo y la prosperidad” y lo vinculó con las inversiones mineras anunciadas en San Juan tras los cambios en la Ley de Glaciares.