Dos jóvenes argentinos fueron elegidos para un programa de la NASA y el desafío que los espera es de otro planeta
Dos adolescentes argentinos superaron una selección brutal y ahora se preparan para una misión secreta en Houston. Lo que harán junto a expertos de la NASA redefine el concepto de viaje de egresados.
Dos estudiantes argentinos, Ana Paula Vega Junhanns y Felipe Pujol, lograron una hazaña que parece sacada de una película: fueron seleccionados entre jóvenes de todo el mundo para participar en el prestigioso United Space School 2026. Este programa internacional, que se desarrolla en Houston, Texas, los pondrá a trabajar en el diseño de una misión tripulada a Marte junto a profesionales de la industria espacial.
La noticia los dejó literalmente congelados durante una videollamada, pero ahora se preparan para vivir una experiencia única. Representarán al país en una iniciativa que reúne a las mentes más brillantes del secundario interesadas en la exploración del cosmos.
¿En qué consiste esta escuela espacial?
El United Space School es organizado por la Foundation for International Space Education (FISE). Durante quince días intensivos, los participantes asisten a charlas y cursos dictados por científicos, ingenieros y otros profesionales del sector.
El núcleo del programa es un trabajo en equipo ambicioso: diseñar una arquitectura de misión para llevar humanos al planeta rojo. “Nos dividirán en cinco grupos que se encargarán de diferentes aspectos de una misión: exploración a Marte, logística, comunicaciones, etc.; es como si fuera un viaje real, pero desde la Tierra y de forma segura para estudiantes”, explicó Ana Paula Vega, de 17 años, a TN Tecno.
Además del trabajo académico, la agenda incluye visitas a centros neurálgicos de la NASA, como el famoso Johnson Space Center, lo que les dará una visión inmersiva del mundo aeroespacial.
Un camino de obstáculos hasta la selección
Llegar a este punto no fue fácil. Ambos estudiantes atravesaron un riguroso proceso de selección que incluyó entrevistas y extensas investigaciones. Felipe Pujol, de 18 años y alumno del bachillerato de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), conoció el programa a través de un compañero que había participado antes.
“El proceso de selección fue muy arduo. La última instancia fue un trabajo de investigación que se extendió por todo un mes y realmente llevó al límite mis capacidades, pero valió la pena haberlo dado todo”, relató Pujol.
Para Vega, el camino fue aún más largo. La estudiante del Instituto Janssen de Posadas se enteró en 2022 y aplicó tres veces hasta lograr su lugar. “El año pasado fue la tercera vez y por fin quedé para el programa en 2026, así que realmente estoy muy contenta”, contó.
La llamada que cambió todo
El momento de la confirmación quedará grabado en su memoria. Llegó a través de una videollamada con los organizadores del programa. Felipe Pujol recordó: “Cuando me enteré, me avisaron por una videollamada, me quedé congelado unos segundos hasta darme cuenta de que era en serio, que iba a ir a Houston”.
Del otro lado de la pantalla, Ana Paula vivía una emoción similar. “Estaba muy emocionada cuando nos dijeron que íbamos a ser los representantes argentinos de United Space School 2026. Cuando se apagó la cámara, llamé a toda mi familia y les conté absolutamente todo”, relató.
Mirando más allá de Marte: sus planes futuros
Esta experiencia no es un punto final, sino un trampolín para sus carreras. Felipe Pujol ya tiene claro que, a su regreso, estudiará ingeniería aeroespacial en la UNLP para seguir vinculado al sector.
Ana Paula Vega, quien actualmente realiza un intercambio educativo en Alemania, tiene un interés que combina disciplinas. Su plan es estudiar ingeniería biomédica. “Me encanta la medicina y el funcionamiento del cuerpo humano, pero también los sistemas y la innovación en máquinas”, señaló.
Ella admitió que su fascinación por lo aeroespacial creció exponencialmente durante las investigaciones para su postulación. “Me encontré con una cantidad de información increíble y me quedé totalmente fascinada con la industria aeroespacial”, sostuvo.
Para ambos, la oportunidad de aprender directamente de los referentes de la NASA y otras instituciones es invaluable. “Poder estar en contacto y aprender de profesionales es una experiencia soñada para un chico de 18 años como yo, que le encanta aprender”, resumió Pujol.
La selección de Vega y Pujol pone en evidencia el talento y la perseverancia de los jóvenes argentinos, reflejando también el creciente interés en el país por las carreras científicas, de ingeniería y el prometedor campo de la industria aeroespacial.

