Dos motoqueros atacaron una casa en Isidro Quiroga y los vecinos viven con miedo: no es la primera vez
Un ataque a balazos en pleno barrio Isidro Quiroga despertó el temor de los vecinos. ¿Qué encontró la policía en el lugar? Los detalles que nadie había contado.
La noche del domingo volvió a encender la alarma en el barrio Isidro Quiroga. Dos sujetos a bordo de una moto dispararon contra una vivienda y dejaron a las familias del sector en estado de shock. El ataque se suma a una seguidilla de episodios violentos que mantienen a los vecinos en vilo.
¿Qué pasó en la noche del domingo?
Cerca de las 20:50, dos motoqueros llegaron hasta una casa ubicada en inmediaciones de Mariano Rodríguez y Teniente Vázquez y abrieron fuego. Los disparos retumbaron en todo el vecindario y generaron pánico entre los residentes, que escucharon las detonaciones con total claridad.
Cuando la policía llegó al lugar, el personal de la Seccional Quinta encontró varias vainas servidas en el suelo y también impactos de bala en un automóvil VW Bora que estaba estacionado en la vivienda. El ataque no dejó heridos, pero sí daños materiales y un clima de intranquilidad difícil de disimular.
La palabra de la víctima
Según contó el dueño de la casa a las autoridades, los dos agresores aparecieron por calle Teniente Vázquez a bordo de una motocicleta y comenzaron a disparar contra el rodado y la vivienda. Luego escaparon rápidamente por Mariano Rodríguez, en dirección oeste, y hasta el momento no hay detenidos.
El testimonio deja en claro que el ataque fue directo y con una intención clara de amedrentar. Pero lo que más preocupa a los investigadores es el dato que surgió después: en esa misma casa habría residido Nadir Adriel “Ñoqui” Vera, el hombre de 30 años que está detenido por el doble homicidio de Rodrigo Nieves y Agustina Asencio, ocurrido el 22 de abril.
El miedo crece entre los vecinos
Para los habitantes del sector, este no es un hecho aislado. Hace tiempo que vienen denunciando la inseguridad en la zona y aseguran que esta vivienda ya fue escenario de otros episodios violentos. También recordaron intentos de usurpación y otras situaciones de violencia que nunca fueron resueltas.
El ruido de los disparos fue tan fuerte que muchos vecinos salieron a ver qué pasaba y encontraron a sus hijos llorando de miedo. Las familias que viven a pocos metros del lugar son las más afectadas y reclaman mayor presencia policial.
Mientras tanto, la investigación sigue en curso y los efectivos buscan pistas que permitan identificar a los motoqueros que sembraron el terror en el barrio. La pregunta que todos se hacen es cuándo terminará esta ola de violencia.