Dos muertes en una mina de Santa Cruz y un respaldo que deja una advertencia picante
Dos trabajadores muertos en Cerro Negro y una cámara empresaria que no se calla: respaldó los controles del Gobierno a Newmont, pero advirtió que ninguna multinacional puede pasar por encima de la vida ni de las leyes. La frase que sacude al sector.
La Cámara que agrupa a proveedores y prestadores de servicios del sector minero, petrolero y energético de Santa Cruz (CAPPEMA) salió a respaldar los controles que el Gobierno provincial aplica sobre las operaciones de Newmont, pero al mismo tiempo dejó una advertencia que sacude el tablero: ninguna multinacional puede quedar por encima de la vida, las leyes ni la autoridad del Estado.
En un comunicado, la entidad defendió la inversión y el empleo que genera la minería, aunque aclaró que ese desarrollo no puede significar resignar fiscalizaciones, derechos ni seguridad. Y ahí metió el tema que duele: el reclamo de justicia por los dos trabajadores que perdieron la vida en Cerro Negro, un episodio que todavía está fresco en la memoria de los santacruceños.
Controles parejos para todos
CAPPEMA planteó que las inspecciones deben hacerse con el mismo criterio en todos los yacimientos de la provincia, sin distinciones. La cámara respaldó públicamente las inspecciones que viene realizando el Estado provincial sobre Newmont, una empresa que está en la mira desde hace tiempo.
“Santa Cruz necesita inversión, producción y empleo, y valoramos el trabajo que genera la actividad minera. Pero eso no significa resignar controles, derechos ni seguridad”, señalaron desde la entidad.
El respaldo a los controles oficiales no es un dato menor: la presidenta de CAPPEMA, Carina Anahí Mendoza, mantuvo varias reuniones con funcionarios del Gobierno de Santa Cruz y después fue recibida por el gobernador Claudio Vidal. Es decir, hay un canal de diálogo aceitado con la Casa de Gobierno.
“No debe ceder ante imposiciones”
La organización también advirtió que Santa Cruz “no debe ceder ante imposiciones” que busquen condicionar el ejercicio de sus facultades y el cumplimiento de la legislación vigente. Una frase que suena a mensaje directo para aquellos que pretenden marcar la cancha desde afuera.
En ese sentido, CAPPEMA sostuvo que “ninguna multinacional va a estar por encima de la vida, de las leyes ni de la autoridad del Estado provincial”, un tirón de orejas implícito para cualquier empresa que crea que puede manejar los hilos a su antojo.
Además, la cámara invitó a quienes tienen intereses en el sector a recorrer Santa Cruz y observar el desarrollo alcanzado en las comunidades después de años de explotación minera. Según expresó, esa realidad “no siempre coincide —ni coincidió históricamente— con la magnitud de las ganancias generadas por la actividad”.
“Necesitamos minería, inversión y trabajo, pero también necesitamos respeto, seguridad y un Estado con capacidad efectiva para hacer cumplir las normas dentro de su territorio”, manifestó el Consejo Directivo.
Con este pronunciamiento, CAPPEMA deja claro que apoya el desarrollo minero, pero no a cualquier precio. La seguridad de los trabajadores y el respeto por las leyes provinciales son la línea que no están dispuestos a cruzar.