Dos nenes del Avellaneda esperaban algo clave: qué les entregaron para su día a día
Bañar a Mía se volvió una tarea cada vez más difícil para su familia. En el Avellaneda le entregaron una silla que cambia esa rutina, y a Fernando otra que lo ayuda a sostener la postura.
El Hospital Avellaneda sumó equipamiento adaptado para dos de sus pacientes pediátricos, en un acto que encabezó la directora del establecimiento, Alba Pieroni. Se trata de dos sillas especiales que buscan mejorar la postura, la higiene y la movilidad de los chicos en su rutina diaria.
Los beneficiarios son Fernando, de 12 años, y Mía, de 9. El primero presenta cuadriparesia espástica y recibió una silla postural pensada para darle soporte y estabilidad. La segunda tiene diagnóstico de parálisis cerebral y está en estudio por Enfermedades Poco Frecuentes; para ella se gestionó una silla higiénica adaptada.
Qué cambia con cada silla
Matías Merkusa, jefe del Servicio de Rehabilitación, explicó el detalle de cada entrega. Sobre Mía contó: “Se entregó a Mía una silla higiénica, de baño, que permitirá que la madre la pueda higienizar, ya que, ya que cumple con todas las características técnicas tendientes para que no se oxide, la paciente esté cómoda, no tenga inconvenientes o accidentes a la hora del baño. Además, tiene otras funcionalidades, puede utilizarse para traslados cortos, lo que la hace muy funcional y necesaria para este tipo de pacientes, donde la postura y falta de control presentan alguna dificultad para higienizarla correctamente”.
En el caso de Fernando, el profesional detalló que la silla de postura apunta a una correcta alineación del tronco y los miembros inferiores, con mejor apoyo de los pies y una posición de noventa grados en cadera, rodilla y tobillo, para evitar que su patología genere mayor deformidad. El equipamiento sirve para el uso diario en el domicilio y tiene un respaldo modificable para el descanso.
“Los papás están conformes porque lo ven feliz. A partir de este equipamiento, puede tener una mirada horizontal, socializar con los demás”, agregó Merkusa.
El relato de la mamá de Mía
Karina Brizuela, madre de la nena, repasó el recorrido de su hija en el sistema de salud: “Mía tiene 9 años. Desde los 6 vino derivada del Hospital del Niño Jesús. Ella tiene una enfermedad poco frecuente que está en diagnóstico, en investigación todavía, un tipo de neurodistrofia evolutiva. La atiende el doctor Daniel Agudo, recibe kinesiología, fonoaudiología, terapia ocupacional, todo el tratamiento que se indica”.
La mujer también describió las dificultades que atravesaban en casa antes de recibir la silla: “Ahora, a medida que va creciendo, va requiriendo otros equipamientos. Era complicado bañarla, porque a medida que va avanzando, necesita más ayuda. Hoy estamos recibiendo una silla de baño para facilitar la higiene, evitar los traslados manuales. Es una muy buena ayuda para la familia. Y acá, en el hospital, desde que empezó recibió todo. Estamos muy conformes la verdad con la sillita y es una gran ayuda”.
Cómo se coordinó la entrega
Según informó el hospital, la entrega se concretó mediante un abordaje interdisciplinario que reunió la evaluación de los profesionales de rehabilitación, el relevamiento del servicio social y la gestión de las áreas de compras y de gerencia administrativa.
La iniciativa se enmarca en los lineamientos del Ministerio de Salud Pública, a cargo de Luis Medina Ruiz, con el respaldo del gobernador Osvaldo Jaldo. Desde la institución señalaron que mantienen el compromiso de garantizar una atención equitativa y de responder a los requerimientos específicos de cada paciente.


