Dos penales de Franklin y un codazo: el Santo se quedó sin aire en el Centenario
¿Qué falló Franklin en el área que la delegación tucumana calificó de "inexistente" y terminó de hundir al Santo? La derrota ante Quilmes dejó al equipo de Orfila al borde de la eliminación del Reducido.
San Martín de Tucumán se fue del estadio Centenario con una derrota que duele más allá de los tres puntos: cayó 2-1 ante Quilmes por la fecha 35 de la Primera Nacional y quedó al borde de la eliminación del Reducido, tras una tarde marcada por el escándalo arbitral y los reclamos de la delegación albirroja.
El Santo arrancó mejor y se puso en ventaja, pero el árbitro Adrián Franklin cobró dos penales para el Cervecero que dieron vuelta el marcador. El segundo, según la propia institución tucumana, fue "inexistente", y así lo publicó en sus redes oficiales.
La tabla no perdona
Con 46 puntos, el equipo de Alejandro Orfila quedó a dos unidades de Deportivo Maipú, el último club en zona de Reducido. La situación es límite: si la escuadra mendocina vence este domingo a Güemes de Santiago del Estero, el Ciruja se quedará sin chances matemáticas de pelear por el segundo ascenso, incluso si gana su último partido ante Colegiales.
El golpe de arranque
El partido había empezado con una salvada clave de Ezequiel Parnisari sobre la línea, cuando el juego recién despertaba. Pero el Santo no tardó en golpear: a los 6 minutos del primer tiempo, un saque lateral por derecha terminó en un pivoteo aéreo de Luca Arfaras y la definición de zurda de Nicolás Castro para el 1-0.
El trámite se complicó enseguida. A los 27, Franklin sancionó una infracción en el área de Castro sobre Gonzalo Vega y Aarón Spetale decretó el empate con un remate cruzado y potente. Los reclamos no se hicieron esperar y el técnico Alejandro Orfila terminó expulsado, mientras la dupla central de Guillermo Rodríguez y Parnisari debía seguir el partido condicionada por las amarillas.
El complemento y la jugada de la discordia
Para el segundo tiempo, Orfila mandó a Diego Diellos por Agustín Graneros para hacer dupla con Arfaras en ataque. El ajuste le dio más presencia al Santo, que estuvo a punto de volver a ponerse arriba con un cabezazo de Diellos a los 35 que exigió una gran estirada de Gonzalo Marinelli.
Dos minutos después, a los 37, llegó la jugada que caldeó todo: Franklin sancionó un segundo penal para Quilmes en una acción sin falta clara, lo que desató la bronca de la delegación tucumana. A los 39, Spetale convirtió el 2-1 definitivo. Y para colmo, en el tramo final el ingresado Jorge Juárez vio la roja por un codazo, dejando al Santo con diez hombres y sin recursos para torcer la historia.
Antes del inicio del cotejo se realizó un minuto de silencio y los futbolistas lucieron brazaletes negros en homenaje a Julio Coronel, periodista y exjefe de prensa del club fallecido el último jueves.