Dos pericias revelan que no había sangre humana en las pruebas clave del caso Axel y la defensa apunta contra la cadena de custodia
Dos pericias químicas descartaron sangre humana en pruebas clave del caso Axel González. La defensa de los imputados cuestiona la cadena de custodia y el gobierno provincial queda expuesto.
Dos análisis químicos del Laboratorio de Química Legal del Instituto de Medicina y Ciencias Forenses descartaron la presencia de sangre humana en una tela vegetal, prendas de vestir y un acolchado secuestrados en el marco de la desaparición de Axel González, ocurrida el 17 de mayo en Fontana, Chaco. Los resultados, conocidos el 28 de julio, debilitan una línea de investigación que había generado expectativas sobre la posibilidad de obtener material genético útil, aunque no descartan otras hipótesis.
¿Qué dice la defensa de los imputados?
Los abogados de Leonardo Silva y Antonio Íñiguez, ambos imputados por encubrimiento, presentaron planteos que cuestionan la validez de las pruebas. Señalaron que algunos de los elementos examinados carecen de actas de secuestro o presentan numeraciones que, según su interpretación, no guardan relación con el expediente judicial. Por eso, anticiparon que pedirán el sobreseimiento de Silva una vez que se completen las pericias telefónicas y otras medidas pendientes.
La Fiscalía deberá evaluar esos planteos, pero el simple hecho de que se hayan formulado obliga a reconstruir la cadena de custodia de cada objeto: determinar dónde fue hallado, quién lo levantó, cómo fue embalado y qué funcionario autorizó su incorporación.
El rol del Comité contra la Tortura y los pedidos de intervención externa
El caso ya estaba bajo la lupa por cuestionamientos al desempeño policial. El Comité para la Prevención de la Tortura del Chaco solicitó que la investigación se desarrolle con intervención ajena a la Policía provincial, ante la posible participación de agentes estatales. Además, pidió el apartamiento preventivo de los efectivos identificados, la intervención de Gendarmería, el allanamiento de la Comisaría Segunda de Fontana y la revisión de registros fílmicos, comunicaciones y movimientos de móviles.
Promesas oficiales que chocan con la realidad
El gobernador Leandro Zdero había anunciado que pondría a disposición todos los recursos humanos, tecnológicos y logísticos. El ministro de Seguridad, Hugo Matkovich, aseguró que encontrar a Axel era una prioridad. Sin embargo, más de dos meses después, el joven sigue desaparecido, los rastreos terrestres y fluviales no dieron resultados, y las pruebas que parecían contener sangre humana resultaron negativas.
Una pericia sin coincidencias no constituye por sí misma un fracaso. El problema institucional surge si la búsqueda concentró tiempo y recursos sobre pruebas débiles, o si se incorporaron objetos sin documentación suficiente para garantizar su trazabilidad.
¿Qué debe hacer el Gobierno ahora?
El Ejecutivo provincial deberá informar qué policías fueron apartados, cuáles continúan prestando servicios y qué intervención efectiva tiene una fuerza externa en la investigación. También corresponde que el Ministerio de Seguridad publique un inventario de las zonas rastrilladas, los recursos utilizados, las cámaras revisadas y las medidas adoptadas luego de cada resultado negativo, sin revelar información que pueda frustrar diligencias judiciales.
La Provincia no puede utilizar el secreto de la investigación para ocultar decisiones administrativas. Preservar una causa exige reserva sobre determinadas pruebas, pero no impide rendir cuentas sobre la conducta de la fuerza ni sobre el cumplimiento de los apartamientos preventivos.
La familia de Axel continúa esperando una respuesta concreta. Después de más de dos meses, la responsabilidad política de Zdero consiste en garantizar una búsqueda independiente y explicar por qué todavía no existe una reconstrucción pública y verificable de las primeras horas.