Dos perros olfatearon un paquete en El Calafate y destaparon lo que venía de Buenos Aires
Los canes Vogel y Alma marcaron un paquete que llegaba desde Buenos Aires a El Calafate. Cuando lo abrieron, los efectivos confirmaron lo que olfatearon, pero lo que había adentro no era solo droga: también había algo que delató el armado. La Justicia ya busca a los destinatarios.
Un operativo de control de encomiendas en El Calafate terminó con el secuestro de droga y la apertura de una investigación para dar con los destinatarios. La clave estuvo en el olfato de dos canes de la División de Investigaciones (DDI): Vogel y Alma marcaron un paquete que llegaba desde la Ciudad de Buenos Aires.
El procedimiento se realizó en la jornada de ayer, en el marco de las inspecciones habituales que se hacen sobre los envíos postales que ingresan a la villa turística a través de las empresas de distribución local.
Los animales, entrenados para detectar sustancias prohibidas, hicieron una marcación pasiva e inequívoca sobre una de las piezas cuando pasaban por la zona de acopio de cargas. Esa señal encendió la alerta de los efectivos sobre la posible presencia de material orgánico ilícito en el interior.
El aviso a la Fiscalía y la apertura autorizada
Con el protocolo legal en mano, la policía comunicó de inmediato el hallazgo a la Unidad Fiscal de Río Gallegos. La autoridad judicial evaluó la fundamentación y la indicación de los canes, y otorgó el permiso para abrir la encomienda bajo las formalidades correspondientes.
Adentro encontraron envoltorios con sustancia vegetal y otros productos derivados. Los test orientativos de campo confirmaron que se trataba de cannabis sativa. En el mismo paquete también había elementos y adminículos que suelen usarse para armar cigarrillos artesanales.
Secuestro e investigación en curso
El Ministerio Público Fiscal ordenó el secuestro preventivo de toda la sustancia incautada y de los objetos vinculados al empaque. La causa quedó encuadrada en la infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes N.º 23.737.
Ahora la investigación avanza para identificar a los destinatarios del envío y desarmar la red logística que está detrás de la encomienda interceptada.