Dos policías bajo investigación: lo que encontraron en el supermercado y en una casa de Rivadavia
Un oficial de élite y un cabo del taller de Automotores quedaron bajo la lupa en la misma semana. El secretario de Seguridad salió a responder y dejó una frase que marca el rumbo: qué dijo sobre los dos casos que sacuden a la fuerza.
El secretario de Seguridad, Enrique Delgado, defendió el proceder de la fuerza ante los dos episodios que involucraron a efectivos de la Policía de San Juan y dejó una definición clara: cuando un agente comete un presunto delito, debe responder ante la Justicia como cualquier ciudadano.
Los casos, conocidos en los últimos días, pusieron el foco sobre los controles internos y la conducta de los integrantes de la fuerza provincial.
El oficial que terminó en la Justicia de Flagrancia
Uno de los episodios tuvo como protagonista al oficial inspector Matías Carrizo, integrante de las Fuerzas de Operaciones Especiales (GERAS). Carrizo había sido enviado a Estados Unidos para capacitarse y actualmente se desempeña como instructor en el uso de las pistolas Taser.
Según el relato oficial, el efectivo fue sorprendido en un supermercado de Capital cuando intentaba retirarse con mercadería que no había abonado. El caso terminó en la Justicia de Flagrancia.
El allanamiento en Rivadavia y las 28 cubiertas
El segundo hecho se originó en una investigación por el presunto robo de elementos del taller de la División Automotores de la Policía de San Juan. Durante un allanamiento en una vivienda del barrio Natania XX, en Rivadavia, las autoridades encontraron 28 cubiertas nuevas que, de acuerdo con las primeras averiguaciones, formarían parte del stock policial.
La investigación derivó en la detención del cabo Franco Narváez, quien presta funciones precisamente en el taller de Automotores.
La respuesta de Delgado
Consultado por estos episodios, Delgado puso el acento en la dimensión de la fuerza y en la necesidad de una capacitación permanente para sus integrantes.
“La fuerza de seguridad provincial tiene más de 8 mil efectivos entre Policía de San Juan y Servicio Penitenciario. Se trabaja en la formación permanente y constante de cada uno de sus agentes para lograr un verdadero agente de seguridad profesional”, sostuvo.
El funcionario se refirió directamente a los casos conocidos durante los últimos días y sostuvo que la condición de integrante de una fuerza de seguridad no debe modificar la respuesta frente a un presunto delito.
“Los hechos mencionaros en las últimos marcan la transparencia en la función, porque pasa un hecho delictivo en la fuerza y automáticamente se trata como sí, es decir como algo delictivo y tiene que dar respuesta la Justicia”, afirmó Delgado.
En esa línea, remarcó que el objetivo de la conducción es evitar que este tipo de situaciones ocurran, pero que cuando se producen corresponde actuar y permitir que los organismos judiciales intervengan.
“Uno trabaja para que estas cosas no sucedan y cuando suceden, tenemos que actuar en consecuencia como corresponde, con transparencia suficiente para que la sociedad conozca un hecho delictivo como conoce cualquier hecho delictivo”, concluyó.