Dos premios nacionales para Jujuy: el trabajo que llevó a María Román y a las tejedoras de la Red Puna a lo más alto
Dos distinciones, una misma provincia: una mujer que trabaja la tierra y un colectivo de tejedoras que sostiene saberes ancestrales. Qué premios se llevaron y en qué categorías.
Jujuy se llevó dos de los premios Lía Encalada 2026 en Mar del Plata: María Román fue distinguida en Agroecología y la Red Puna – Colectivo de Mujeres Tejedoras en Grupos y Asociaciones de Mujeres. La quinta edición de los galardones se entregó en el marco del tercer Foro Internacional de Género y Ruralidad, que reunió a unas 400 mujeres de 23 provincias.
La ceremonia se realizó en Mar del Plata y tuvo como lema “Con los pies en la tierra y el futuro entre las manos”. Allí se reconoció a productoras, referentes sociales, especialistas y representantes de organismos públicos de todo el país.
Los dos reconocimientos que llegaron a Jujuy mostraron formas distintas de participación femenina en las comunidades rurales: una ligada a la producción agroecológica y otra a la organización colectiva de las tejedoras puneñas.
María Román, la jujeña premiada en Agroecología
María Román fue una de las protagonistas de la jornada al recibir el Premio Lía Encalada 2026 en la categoría Agroecología. La distinción reconoce su aporte a un modelo productivo que cuida el ambiente, los recursos naturales y apuesta al desarrollo de los territorios rurales.
La agroecología es una herramienta clave para las comunidades que buscan fortalecer la producción de alimentos, recuperar saberes tradicionales y sostener prácticas que respeten los ecosistemas. Con este galardón, Jujuy quedó representada entre las mujeres destacadas por su contribución al ámbito productivo rural.
Las tejedoras de la Red Puna, otro orgullo para la provincia
El segundo premio para Jujuy fue para la Red Puna – Colectivo de Mujeres Tejedoras, que se llevó la distinción en la categoría Grupos y Asociaciones de Mujeres. El reconocimiento puso en valor el trabajo colectivo femenino en las comunidades rurales jujeñas, donde la organización y la transmisión de conocimientos son parte de la identidad local.
El tejido artesanal está profundamente ligado a la cultura de la Puna, sus tradiciones y los saberes que pasan de generación en generación. La premiación destacó el rol de estas organizaciones para fortalecer el trabajo comunitario y dar visibilidad a sus actividades productivas. La Red Puna fue una de las experiencias colectivas distinguidas en una edición con representantes de numerosas provincias.
Qué son los Premios Lía Encalada
Los premios son organizados por Mujeres de la Ruralidad Argentina y buscan reconocer la trayectoria, el trabajo y el compromiso de mujeres que desarrollan actividades en ámbitos rurales. La iniciativa comenzó en 2022 y lleva el nombre de Lía Encalada, una figura vinculada a la historia de la agronomía argentina.
En esta quinta edición, realizada por primera vez en la provincia de Buenos Aires, se distinguieron experiencias de agricultura, agroecología, cooperativismo, educación rural, ganadería, innovación tecnológica, salud, sostenibilidad ambiental y trabajo comunitario. Según informaron las organizaciones participantes, el encuentro reunió a unas 400 mujeres de 23 provincias argentinas.
El foro que puso el foco en las mujeres rurales
La entrega de premios formó parte del tercer Foro Internacional de Género y Ruralidad, desarrollado en Mar del Plata con la participación de productoras, especialistas, organizaciones sociales y autoridades. Durante la apertura, el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, subrayó el rol del trabajo femenino en la producción y en el sostenimiento de las comunidades.
“Las mujeres rurales cumplen un rol fundamental en la producción, pero también en la construcción de comunidad. Muchas veces ese trabajo no se ve, porque se mezclan las tareas productivas con las tareas de cuidado, el trabajo familiar y muchas otras responsabilidades”, expresó el funcionario.
Entre los temas que se abordaron en el foro estuvieron las dificultades para acceder al financiamiento, las condiciones laborales, la conectividad, el cuidado del ambiente y las posibilidades de desarrollo en los territorios rurales.