Dos preservativos, la primera vez y la sífilis: los mitos que los adolescentes siguen creyendo
Un médico llevó preservativos y métodos anticonceptivos a un aula de Salta. Lo que escuchó de boca de los propios adolescentes dejó en evidencia una paradoja que preocupa a los especialistas.
El Círculo Médico de Salta reunió a profesionales, docentes y estudiantes en una jornada sobre salud sexual adolescente. La conclusión que más incomodó a los especialistas no fue la falta de información, sino algo más difícil de corregir: los chicos creen que ya saben.
La actividad se realizó durante la mañana del jueves último y llevó el nombre de "Salud Sexual Adolescente". El eje fue la sexualidad abordada desde la evidencia científica y el diálogo cara a cara, en un contexto donde las respuestas parecen estar siempre a un clic de distancia.
"La primera vez sí se pueden embarazar"
La doctora Mónica Gelsi, una de las profesionales que participó de la jornada, apuntó directo contra las falsas creencias que siguen circulando entre los jóvenes. Una de las más repetidas: que en la primera relación sexual no hay riesgo de embarazo. Otra: que usar dos preservativos al mismo tiempo aumenta la protección.
"La primera vez sí se pueden embarazar", remarcó Gelsi.
La especialista también puso el foco en el preservativo como herramienta central para prevenir infecciones de transmisión sexual (ITS), sobre todo frente al aumento de enfermedades como la sífilis y el VIH. "En esta edad, en donde las relaciones son tan inestables, lo ideal es que usen siempre el preservativo como una forma de hacer prevención de las ITS", señaló.
La paradoja de la pantalla
Para Haydeé Pedroza, docente del área de Humanidades del Instituto Perito Francisco Moreno de la Fundación Emaús, la experiencia cotidiana con adolescentes muestra una contradicción difícil de resolver: están expuestos a información todo el tiempo, pero eso no se traduce en conocimientos para decidir.
"A pesar de que están muy sobreinformados, no saben de muchas cosas", sostuvo. Pedroza trabaja desde hace más de 20 años con estudiantes y hoy acompaña principalmente a alumnos de cuarto y quinto año. Para ella, el valor de los espacios presenciales es irremplazable: encontrarse con un profesional y no solo con una pantalla.
Durante la jornada, Gelsi llevó elementos concretos para que los estudiantes conocieran y aprendieran de manera directa sobre métodos anticonceptivos y de protección. "No es lo mismo lo que leen por ChatGPT o por las redes que venir y escuchar este tipo de temas", afirmó la docente.
Pedroza vinculó la educación sexual con el proyecto de vida de los adolescentes: una decisión tomada sin información puede impactar en la continuidad escolar y en las oportunidades futuras. "Buscamos que se informen para que puedan tomar buenas decisiones", concluyó.
"Los chicos están muy solos"
El papel de las familias también estuvo sobre la mesa. Gelsi sostuvo que la información que brinda el sistema de salud es importante, pero no reemplaza la formación cotidiana en el hogar. "Está faltando diálogo, diálogo en casa", advirtió.
La médica consideró que la autoestima, la formación en valores, la seguridad personal y la capacidad de afrontar frustraciones forman parte de un proceso que no puede quedar exclusivamente en manos de profesionales o instituciones educativas. "Los chicos están muy solos", resumió.
Pedroza coincidió desde su experiencia docente y habló de un individualismo creciente. "A pesar de estar en un mundo lleno de información, están desinformados porque es todo muy individual", señaló. Los jóvenes buscan respuestas por su cuenta, pero muchas veces terminan atrapados en un "limbo informático" donde cuesta distinguir entre evidencia científica, opiniones personales y contenidos sin sustento.
Anticonceptivos: "trajes a medida"
Otro de los conceptos trabajados fue la necesidad de derribar la idea de que existe un método anticonceptivo universalmente adecuado para todas las personas. Gelsi explicó que los métodos deben elegirse con asesoramiento profesional y de acuerdo con las características y necesidades de cada paciente. "Los métodos anticonceptivos son trajes a medida", graficó.
En una consejería de salud sexual se pueden evaluar cuestiones como el peso, la presión arterial, las características del ciclo menstrual y otros antecedentes antes de recomendar un método determinado.
La jornada también puso sobre la mesa el acceso efectivo a los métodos de protección. Ante la preocupación por el debilitamiento de algunas políticas de salud pública, Gelsi señaló que, aunque existen dificultades en la provisión estatal de preservativos, las obras sociales y empresas de medicina prepaga también tienen la obligación de brindarlos a sus afiliados. La médica recordó incluso una práctica de sus años como ginecóloga, cuando indicaba a sus pacientes retirar preservativos gratuitamente a través de sus coberturas de salud.
La prevención, coincidieron los participantes, no queda solo en el plano de la responsabilidad individual: requiere información confiable, diálogo, acompañamiento de adultos, profesionales capacitados y acceso efectivo a los métodos de protección. En tiempos en los que una respuesta parece estar siempre a un clic de distancia, el desafío sigue siendo volver a hablar cara a cara.